25 dic 2014

Oliverio Girondo

No sé, me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡Pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase, tan locamente, de María Luisa. ¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos? ¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado? ¡María Luisa era una verdadera pluma! Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres... ¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, de algún paseo por los alrededores! Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado. "¡María Luisa! ¡María Luisa!"... y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma, para llevarme, volando, a cualquier parte. Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia que nos aproximaba al paraíso; durante horas enteras nos anidábamos en una nube, como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón, en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo. ¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera..., aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas! ¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes... la de pasarse las noches de un solo vuelo! Después de conocer una mujer etérea, ¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre? ¿Verdad que no hay diferencia sustancial entre vivir con una vaca o con una mujer que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo? 

Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando.

22 dic 2014

Vaivenes ya normales
Emocionalidad ligera
Montaña rusa temperamental
¡Soy humana!

Y nunca dejaré de variar.


21 dic 2014

nadie está tan solo como cree
ni le falta tanto como calcula
ni pierde mucho si se detiene

volvemos donde alguna vez
creímos encontrar lo que buscábamos
pero al recordar en perspectiva
vemos que sólo es una ilusión
porque en ese momento que estuvimos ahí
buscabamos otra cosa, otro lugar

una y otra vez, se repite sin más
y no es que se desee volver atrás
es sencillo de razonar 
fuerte de sentir
raro de aclarar

solo es nostalgia
y un poco de ansiedad.

16 dic 2014

hacer la revolución
con una canción
...de amor

13 dic 2014

12 dic 2014

Entonces en qué quedamos, nos tiramos para arriba o nos achacamos. Te aconsejo que levantes la mirada y hagas que aquí no ha pasado nada, que no te gane la pena my friend, sal ya de ese agujero, sal ya de ese problema, mira para arriba y agradece porque tienes una vida pese lo que pese. Ahora abre tu ventana mira para afuera, existen cosas bellas, existen cosas buenas. No te dejes vencer, no te dejes enloquecer, vive el regalo de un nuevo día con placer y verás que no hay nada que temer. Busca la verdad en tu interior, busca en tu ser para comprender que alguien te ama y pase lo que pase no te quiere ver caer. Ahora alza la cabeza que por algo se empieza, sal a caminar que por algo se empieza, pero si tropiezas, párate enseguida y es que siempre triunfa el que no cesa. Persevera por lo que más quieras, sal hacia adelante, pero sal a tu manera, ve con la verdad, siente la pura felicidad al actuar con bondad, ten fe y se fuerte, porque un día está por comenzar y alguien quiere verte.
y como siempre, más tarde o más temprano
 vuelvo a vos.




11 dic 2014

Había días en que ella se sentía menos que un gris en el arcoiris. En que todo su mundo se cerraba tras cuatro paredes y el único sol que iluminaba la habitación, era de esos artificiales que además de luz pasan imagenes. Había otros días, que un nudo la atravesaba, la derrumbaba. Pero ella seguía parada, mirando a través de la ventana, o simplemente acurrucada en un costado de la cama. Un nudo que sin darse cuenta, la anudaba. Ella se decía que no pasaba nada, que no lo permitiría. Pero no lo controlaba. Como cascada caían los pensamientos ante sus ojos, pero ella apretaba los puños, ponía dura la panza y seguía, lánguida, impenetrable. Esos mismos días se cuestionaba ¿Porqué se quedaba encerraba? Deseaba hacer todas esas cosas que tenía planificadas, pero le faltaban ganas. Esos días eran bastante parecidos a otros días que hubo años atrás, pero no lo iba a reconocer, eso había sido parte de otra vida. 
Pero sí era cierto. Había días que no eran días. Ella sin permitirselo, sin admitirlo y en silencio, había caído. Y durante un fugaz instante, desaparecido.


ESTO TAMBIÉN PASARÁ

2 dic 2014

1 dic 2014


Resulta que casi siempre nuestros demonios no vienen de cuentos fantásticos. Y así, casi siempre creemos que nos imponen el miedo. Pero creo también, que casi siempre, tememos a nuestros propios deseos. Somos nuestros monstruos, aterrados y escondidos bien dentro. Esperando que alguien haga seña de luces y nos diga que es seguro salir... que el terreno está fresco. Y escondidos seguimos, agazapados para ir en busca de nuestros deseos... Sólo cuando fuera no esté feo.

29 nov 2014

Continuidad En Los Parques

Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos.
Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte.
Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restallaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir.
Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer.
Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.
Julio Cortazar

28 nov 2014


no perdamos el poder
adquirido como humanos
de viajar dentro nuestro
y rodearnos del espacio
de crear mundos distintos
incluso de transformarnos.

27 nov 2014

Todo lo que necesito

es que te acerques un poco más.

Sé que a veces no lo permito

y me cuesta abrirme...

pero abrazame, sosteneme, llevame.

Llevame a donde sea que vas.

14 sept 2014

"No ames las formas , los cuerpos ni las apariencias... esas cosas que se deterioran con el tiempo...procura enamorarte de las almas.. a ellas el tiempo no las puede tocar"

8 ago 2014

Cuando la muerte te toca de cerca te hace sentir, y también reflexionar.
Cuantos de esos mensajes dispersos habrán sido un pedido de ayuda, y cuanto habrás querido encontrar alguna otra salida. Te ví por última vez en el 2007, hace siete años atrás... y nunca más voy a saber si están tan flaco como siempre, si seguís comiendo tres paquetes de roklets al mismo tiempo, si aún sabes hablar en campesino, si queres que nos metamos al río en pleno invierno, si estás bien o mal con tu novia, o si simplemente estás pelotudeando en algún lado. Lamento no haberte dado el valor que hoy quisiera darte todo junto con tal de alargarte aunque sea un día de vida. Lamento que hayas tenido que recurrir a esa decisión, pero también creo que si lo hiciste fue porque algo en vos ya no sobrevivía y posiblemente ahora si estés en paz. Nadie quiere dejar ir al otro, porque no soportamos el dolor que tenemos que llevar. Vos ya no sufrís más, y al fin de todo, eso es lo que cuenta para vos. Siempre en mi corazón Facu, y en el de todos los que te amamos, que no somos pocos.

12 jul 2014

Si todo lo que te lastima
el tiempo lo hace durar... 
Hasta que seas consciente
que no te hace daño

4 jul 2014

No lo entendés y no lo vas a entender. 
se quebró todo ese catorce a la noche
se perdió en ese mismo instante
y nunca lo pude volver a sentir.
Una lastima, que no te ames como me amás/te a mi.
Una suerte, 
que no te lastimes así...


23 jun 2014

Tanto lo busqué, tantas veces lo pedí, tanto que insistí, y de tantas formas que lo viví. Ya pasamos a la nueva etapa. Ya terminamos. Y quiero que esta vez sea en serio. Jamás estuvo cuestionado el amor, y jamás se podrá dudar de que existió, existe y existirá. Dudo de vos, de mi, de nosotras. Dudo de como funcionamos, y dudo de poder mejorar. Vos tenes tu historia, yo tengo la mía. Te dañé de muchas maneras, y vos lastimaste todos mis límites. Y puedo sostener que tengo razón en lo que dije muchas veces, sin experiencia previa, y que ahora, con experiencia mediante, lo puedo afirmar. Con amor solo no alcanza. Tapar el sol con un dedo jamás nos trajo una noche de paz. Y nuestro día tenía muchos vientos y tormentas. Tantos, que los rayos de día apenas se distinguían. No sigamos dando vueltas al asunto. Se terminó, y terminó como empezó. Vos en tu camino, yo en el mío. Pero algo si se transformó, y menos mal que así pasó. Te quedaste con una parte mía, me dejaste una partecita de vos. Gracias por todo, perdón por lo demás. Quisiera haberte dado lo que merecías, quisiera haber recibido algunas cosas menos de las que a tu lado viví. Alargar la agonía no trajo vida a ningún enfermo. Adelantar la muerte, no evitó sufrimientos. Todo a su tiempo, y cada cosa en su momento. Lamento que éste no haya sido el nuestro. Lo lamento desde el momento en que no supimos reencontrarnos, y nos transformamos en terceros. Fue hermoso cuando supimos valernos,  y cuando el espacio entre tu cuello y tu hombro era el mejor refugio entre tanto desconcierto. Vas a encontrar alguien que te ame en la medida en que vos amas. Espero que primero te encuentres a vos misma. Lo demás llega inevitablemente. Sólo no me olvides. Sólo no te olvido. Te llevo en un espacio de mi piel, en dos años de mi vida, y en recuerdos desmemoriados. Si vuelvo a saber de vos, quisiera que sea con buenas noticias, con una sonrisa en tus ojos y en tu boca. Y poder darte un beso aliviado, y mi más sincero abrazo.



19 may 2014

No; es que creo que no lo vas a entender. Se trata de no vivir, de sólo sentir. Se trata de que mi realidad viaja a mil años luz de lo que soy, de lo que hago. No es éste el aire que respiro, no son esas las personas que veo, que hablo, que miro. Es otro mundo el que vivo, en que mi día es feliz. Es otro el día con sol en el que solamente río, camino libre, siento el viento que mueve mi pelo, que me acaricia la cara. Es como una foto eterna mostrando caras hermosas rodeadas de rayos de luz, con brillos de alegría.  Es otro plano, otra dimensión, en la que todo pasa por mi imaginación y me hace creer que es lo que soy. Que tengo miles de amigos, vamos juntos a todos lados, hablamos de mil cosas diferentes, de chismes, de tonterías, de planes, cosas por hacer, viajes que emprender, lugares por conocer. Son personas que me miran y me tocan el corazón llenando un vacío que nunca existió. Que nunca estuvo en ese otro mundo mío. Que alguien me ama tanto como para dejarme ser libre y al mismo tiempo estar conmigo. Me ama de esa forma que el amor te envuelve todo el día. Que amo tanto y deseo cada día verla y abrazarla. Que no me cansa, que no se cansa. Con un amor de novelas, de historias antiguas. Sin celos, sin peleas, sin malos entendidos; todo es tan claro y definido. Es tan lindo. Pero ese mundo no es el mío, no es el que vivo. Y aunque no lo quiera admitir ya estoy cansada de fingir, de hacer de cuenta que sí... entendeme, no sos vos, no soy yo, somos las dos las que no nos complementamos. Y no sé como dejarte, porque creo que si no estuvieses mi vida podría ser diferente, y claro que la tuya también. Hoy me sincero muy a mi pesar, y te admito así de frente y por escrito...  leeme, porque es importante que sepas, en este mundo no soy feliz. Junto a vos, no me siento bien. No quiero seguir. Y ya no sé como lo puedo decir.

Si te amo, y te amo más de lo que alguna vez pude imaginar. Es solo que siento que con vos no puedo más.
me siento s o l a
y no sé porqué volvió esa sensación
o si en realidad es que nunca se fue...


pero qué dolorosoes sentir así.

25 feb 2014

Desespero por volver a ser lo que alguna vez fui

25 dic 2013

bye bye


Últimos minutos de un año, del año. 
Ni el mejor ni el peor, vivido con cada latido y cada suspiro. 
Y vaya.. ¡Sí que hemos aprendido!
Asusta que esas manijas que sentencian horas y días, 
recorran el reloj con la velocidad de la vida. 
Pero conforta saber que ese recorrido nunca ha sido vacío.

10 nov 2013




n o   e s   u n   p l a c e r   n o   t e n e r t e 

pero si es un placer haberte vivido

9 nov 2013

te extraño
te extraño
TE E X T R A Ñ O 
y te lloro
como no había llorado jamás.


Y espero no haberme equivocado, y necesito abrazarte, 
quiero verte bien y sonriendo, eso me haría tan feliz....

25 oct 2013

This Too Shall Pass

Una vez un rey citó a todos los sabios de la corte, y les manifestó:

"Me he mandado hacer un precioso anillo con un diamante con uno de los mejores orfebres de la zona.

Quiero guardar oculto dentro del anillo, algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total. Me gustaría que ese mensaje ayude en el futuro a mis herederos y a los hijos de mis herederos. Tiene que ser pequeño, de tal forma que quepa dentro del diamante de mi anillo".

Todos aquellos que escucharon los deseos del rey eran grandes sabios, eruditos que podían haber escrito grandes tratados…Pero ¿pensar un mensaje que contuviera dos o tres palabras y que cupiera debajo de un diamante de un anillo? Muy difícil. Igualmente pensaron, y buscaron en sus libros de filosofía por muchas horas, sin encontrar nada que se ajustara a los deseos del poderoso rey.

El rey tenía muy próximo a él un sirviente muy querido. Este hombre había sido también sirviente de su padre, y había cuidado de él cuando su madre había muerto. Era tratado como parte de la familia y gozaba del respeto de todos.

El rey, por esos motivos, también lo consultó.

Y éste le dijo:

"No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje"

"¿Cómo lo sabes?" preguntó el rey.

"Durante mi larga vida en el palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una oportunidad me encontré con un místico. Era un invitado de tu padre, y yo estuve a su servicio. Cuando nos dejó, yo lo acompañe hasta la puerta para despedirlo y como gesto de agradecimiento me dio este mensaje".

En ese momento el anciano escribió en un diminuto papel el mencionado mensaje. Lo dobló y se lo entregó al rey.

-Pero no lo leas - dijo - Mantenlo guardado en el anillo. Ábrelo solo cuando no encuentres salida en una situación.

Ese momento no tardó en llegar: el país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo a caballo para salvar su vida, mientras sus enemigos lo perseguían. Estaba solo, y los perseguidores eran numerosos. En un momento, llegó a un lugar donde el camino se acababa, y frente a él había un precipicio y un profundo valle.

Caer por él, sería fatal. No podía volver atrás porque el enemigo le cerraba el camino. Podía escuchar el trote de los caballos, las voces, la proximidad del enemigo.

Fue entonces cuando recordó lo del anillo. Sacó el papel, lo abrió y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso para el momento.

Simplemente decía "ESTO TAMBIEN PASARÁ". Fue en ese momento que fue consciente que se cernía sobre él un gran silencio.

Los enemigos que lo perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haber equivocado el camino. Pero lo cierto es que lo rodeó un inmenso silencio. Ya no se sentía el trotar de los caballos. El rey se sintió profundamente agradecido del sirviente y del místico desconocido. Esas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a guardarlo en el anillo, reunió nuevamente su ejército y reconquistó su reinado.

Ese día en que entraba victorioso a la ciudad, hubo una gran celebración con música y baile, y el rey se sentía muy orgulloso de sí mismo.

En ese momento, el anciano que nuevamente estaba a su lado, le dijo:

"Apreciado rey, ha llegado el momento para que leas nuevamente el mensaje del anillo"

"¿Qué quieres decir?" Preguntó el rey.
“Ahora estoy viviendo una situación de euforia, las personas celebran mi retorno, hemos vencido al enemigo”.

"Escucha" dijo el anciano "Este mensaje no es solamente para situaciones desesperadas, también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando te sientes derrotado, también lo es para cuando te sientas victorioso. No es sólo para cuando eres el último, sino también para cuando eres el primero."

El rey abrió el anillo y leyó el mensaje “ESTO TAMBIEN PASARA”, y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba.

El orgullo y el ego habían desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Lo malo era tan transitorio como lo bueno.

Entonces el anciano le dijo:


"Recuerda que todo pasa. Ningún acontecimiento ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas."

MMXII


El año 2012 fue un año muy completo, muy lleno, que disfruté, que me independicé, que me enamoré, que encontré un trabajo, mi vocación, mis ganas, mi lugar, mi persona, a mi misma, mis amigos, mi todo. Probé, fallé, lloré, reí, amé, soñé, viajé... Hice todo lo que soñaba de chica que iba a hacer de grande. Y pasó el año, y en mi cabeza quedó grabado... hasta que decidí grabarlo también en mi piel. Nada mejor que tambien grabarte a vos que me acompañaste la mitad de ese año y colaboraste para que fuera lo que fue. Esperando el infinito y más allá, esperando la eternidad, llevo tus marcas en mi piel

De a poco
entiendo
que
no
s o m o s
lo que
esperábamos ser
juntas