Mostrando entradas con la etiqueta Me. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Me. Mostrar todas las entradas

1 ene 2016



En el dos mil quince hice más por mi carrera que lo que hice en los cuatro años anteriores. Encontré una corriente que me cuenta todo lo que yo pensaba, pero desde los conceptos más hermosos antes enunciados. Encontré mi referente de vida y de pensamientos. Confirmé cuanto amo la carrera que elegí, y sentí una felicidad incomparable al darme cuenta que estoy cerrando este ciclo que es la vida facultativa.

En el dos mil quince no me faltó trabajo, pero tampoco me sobró. Fue uno de mis grandes auto-reclamos… ¿Por qué estar en un lugar donde no quiero, haciendo algo que no le cambia la vida a nadie, dando igual si voy o no voy, cobrando nada, y relacionándome socialmente con un escritorio y una computadora? Pero pude superar este reproche y entender, que tal como dice mi tatuaje… esto también pasará. Y si necesité pasar un año entero sentada en un lugar que no me aportó nada y al que no le encontré objetivos que aportar, es porque mañana, quizás, de algo me va a servir.

En el dos mil quince también hubo amor. Allá por marzo conocí a una persona que me enseñó otra cara del amor. Esa parte que antes nunca nadie supo brindar. Me enamoró con algo más que una forma de ser, sino con una forma de vivir. Me regaló sus horas, su paciencia y su amor sin pedirme casi nada a cambio.  Y no hay nada que se compare a tener la seguridad de que pase lo que pase, ahí ella va a estar.
Por otro lado entendí que es mi familia a quien me debo. Que es con ellos con quienes quiero compartir los momentos más importantes. Que de ellos necesito la contención y el amor necesario para seguir cada día. Que no quiero perderlos jamás y que deseo profundamente aprovechar el tiempo lo máximo posible. Abrazarlos todo lo que pueda, recordarles que los amo, escucharlos, verlos sonreír. Estar. Simplemente formar parte de sus vidas.
No tuve tanto éxito en el plano social. Quizá prioricé mucho más los otros aspectos de la vida. Pero no me faltó oportunidad de conocer gente nueva, de seguir compartiendo con mis viejos amigos, y de dejarme llevar por el son de la amistad en una charla por la tarde, o una noche de cervezas y boliche.

En el dos mil quince me sorprendieron varias noticias: en enero parece que me mudo, me robaron (otra vez) el celular, soy capaz de ahorrar y planificar unas vacaciones con ella a Uruguay, mi departamento al final no era tan feo como yo creía… Y existe mucha gente en mi país que necesitó un cambio. Y ese cambio sí que me sorprendió. Fue una cachetada que un gobierno que tan feliz nos hizo a muchísimos argentinos, haya tenido que ceder legalmente el mando a otro gobierno que desde el primer día empezó a beneficiar a los más ricos, y a dejarnos relegados al resto. Esta noticia me trajo mucha tristeza, bronca, ganas de salir al mundo con un megáfono y decirles a todos ¡PIENSEN! ¡MIREN A SU ALREDEDOR!. Pero otras noticias lograron que mis ansias de no naufragar este barco llamado patria se mantuvieran a flote, al menos por ahora. Encontré que somos muchos más de lo que pensaba los dispuestos a dejar todo por nuestros derechos. Dilucido aún hoy la fuerza y el poder del compromiso colectivo… los grupos autoconvocados en resistencia, lucha y confrontación con las políticas nuevas me sorprendieron continuamente en cuanto a lo capaces que somos de poder dar batalla, unirnos y encontrar apoyo en aquellos que vivenciamos lo mismo. Y no es poco. En tiempos de pan duro, esta gente K me ha dado alegrías y fuerzas que de otro lado no saldrían.
Particularmente cumplí con un objetivo que tenía hace mucho y por lo que fuese nunca lo hice: me metí al centro de estudiantes, volví a militar, a ser parte, a estar. Y el confort interno, el orgullo y la motivación que te da eso… no te lo da nada más.

Dejamos de lado un año que se llenó de lucha interna y superación personal, para enfrentar un año en el que la lucha tiene que ser colectiva y sin tregua.
No nos van a vender nuestros derechos, no sin antes resistir por ello.


Ah sí, y también me hice otro tatuaje. Esta vez lo comparto con mi hermano ♥

29 dic 2015


Así se da la transición entre un año y otro.
A pegar el salto, porque sino, nos caemos...

12 oct 2015

28 jul 2015

descarga en 3... 2... 1:

¿Qué sentido tiene venir a trabajar todos los días? Llego, prendo la computadora, pongo música, juego al Candy Crush… miro Facebook, mis correos electrónicos que son en un 80% de promociones basuras que me quieren hacer creer que voy a pagar menos por algo, solo por comprarlo desde internet. Corroboro que el mail del trabajo sigue sin tener correos nuevos. Que los putos afiliados no responden ni siquiera con un ‘recibido’ a las notificaciones y noticias que les envío. El único trabajo que tengo diariamente, comunicarles novedades, pedirles que pasen a retirar algo, hacerles reservas en algún hotel... y no se dan el lujo de decirme un mínimo ‘ok gracias’… ¿Qué sentido tiene que reniegue tanto con la alarma del celular para despertarme, a más tardar, a las 7:23, si después llego a la oficina y no hay NADA para hacer? Tomo de tres a cinco café por día, voy al baño entre dos y cuatro veces, imprimo cosas que necesito para la facultad, busco imágenes llenas de color en internet, para que me den un poco de alegría, y cada tanto me piden que haga algo. ¿Qué sentido tiene? Hace seis meses que estoy acá, y nunca sentí tanto el vacío de que te paguen por hacer nada. Me duermo pensando en las millones de cosas que me gustaría hacer y por las cuales amaría levantarme a las 05 am si es necesario… pero acá estoy. Cumpliendo con cinco horas diarias de un trabajo funcional, como me decidí a llamarlo. Conformándome con cobrar un sueldo que no llega al mínimo de la canasta básica, todo sea para poder estudiar y recibirme de la carrera que tanto me apasiona. ¿Qué sentido tiene si no es más que utilitarista? De cumplirle el capricho a mi jefe que quería que éste lugar, éste asiento, en ésta oficina, lo ocupara alguien que él conociera y que le siga sus intereses… y le salió mal porque a mí no me gusta el chusmerío. Me viene a hablar de la chica de limpieza, de las chicas de la obra social, de Sandra, de mi viejo… y le respondo con ochos palabras de corrido si es que estoy de buen humor, sino una sonrisa y rogar que siga por el pasillo hasta la próxima oficina. Y que me deje en paz, tranquila, haciendo nada, como cada mañana. ¿Qué sentido tiene que esté acá si no aprendo, si no crezco, si no soy útil en nada? Esta delegación va a seguir funcionando igual contando con mi presencia o no. En cambio mi vida personal se derrumba si mi presencia se toma unos días de vacaciones. Mi noviazgo puede temblar si por una semana desaparezco. Mi familia se va a asustar y me van a querer internar en algún neuro, lo sé (es el precio que se paga por haber estado loca alguna vez). La facultad me va a dejar libre en todas las materias que con tanto esfuerzo estoy tratando de llevar al día… Y sin embargo el celular sigue sonando, fiel, a las 7:00, 7:10, 7:23 para que llegue a las ocho y cumpla con este puesto que nada tiene para darme y al que nada le puedo dar. Si mañana no trabajara más, sé que me levantaría mucho más tarde, sé que el orden que tengo y la rutina de cumplir con todo, no la tendría. Sé, porque me conozco, que me desorganizaría y no trabajaría pero tampoco estudiaría, y quizás hasta no tendría ganas de seguir de novia, o sólo querría irme a vivir a Villa María y que todo sea más fácil, que las decisiones las tomen otros… ¡Pero no! Eso no es lo que quiero, no es ese mi destino ni hacia donde me dirijo. A veces solo es necesario quejarse un poco para entender el porqué de lo que uno hace y porqué uno sigue donde está. No es zona de confort, sencillamente porque confort no me da; es zona segura, es zona del impasse, estoy acá pero circunstancialmente. En algún momento me resigné a decir que todo lo que vivo es funcional a mis objetivos, y lo sigo sosteniendo. Esta vida, así, hoy, me es funcional. Sólo espero no estancarme, que a la hora de dar marcha para adelante, de arrancar este auto estacionado, haya gas. Seguramente tiene tinte de depresivo expresarse como lo hago ahora… y es que es tan duro darse cuenta de la realidad, del mundo como es. Es difícil no ser una tonta más, preocupada por si los zapatos son de esta temporada o si la cartera combina con el cinto. Es difícil que no me interese si tengo el pelo radiante y parezco una modelo, o si tengo frizz y las puntas secas. Es difícil que el maquillaje solo me apure porque en la oficina parece ser requisito fundamental. Es difícil ir contra la corriente de la estupidez y superficialidad, encontrarme todos los días con que quiero algo más, más allá. Que no puedo tolerar ver los desajustes, injusticias, sinsentidos, y que yo sigo acá. Igual. No hacer nada, no ayudar, y no poder hacerlo porque mis recursos no me lo permiten. Pero el que sí cuenta con esos recursos, con los medios, con el tiempo, con todo lo necesario ¿Dónde está? Diciendo que se embarazan para cobrar un plan, que los presos cobran más que un jubilado, que un globo amarillo va a ser el cambio que necesitamos… En fin. Nada. A veces quisiera no haber abierto tanto así mi mente, porque a más apertura, más realidad. A más realidad, más duro es lo que se encuentra. Pero ¡Vamos, voy! adelante, desde acá aunque no avance hoy, sé que después algo voy a hacer, algo voy a lograr, en algo voy a ayudar a cambiar la realidad. Quizá no la de todos, pero de los que me rodean, ojalá. Y si no lo logro… voy a haber pasado por este mundo como vine, una más. No me molesta, si total no me voy a enterar. Es tan largo el hilo del tiempo, que nadie lo va a notar. Pero si ya vine, si ya estoy acá, si ya puedo ser consciente de esto… lo quisiera concretar. Un corazón más que late, pero que al frenarse, algo, aunque sea mínimo, ha dejado atrás.
 
 

27 jul 2015



Disfrutar los días

cuando las obligaciones no obligan

Disfrutar la vida

cuando los relojes no apuran

Disfrutar mi pulso

cuando los latidos no escatiman

Disfrutar el sol que me achina la mirada

y que me hierve las ideas

que me achicharro en una piedra

y con piedritas choco el agua…

Disfrutar aunque sea un solo día.

Disfrutar para volver a vivir la vida.

6 may 2015


But… right now, these moments are not stories. This is happening. I am here and I am looking at her. And she is so beautifull. I can see it. This one moment when you know you’re not a sad storie, YOU ARE ALIVE. And you stand up and see the lights on buildings and everything that makes you wonder… When you were listening to that song on that drive with the people you love most in this world… And in this moment, I SWEAR we are infinite.

8 mar 2015


No quiero un día al año con flores y saludos, como si estuviese enferma de femeneidad. No quiero un 'sos vida', como si no parir fuera no serlo. No quiero que me reconozcan por mi 'sensibilidad de mujer' como si ser fuerte fuera solo cosa de hombres. No quiero notas en los diarios sobre mujeres que 'pudieron ocupar un lugar', como si los lugares estuvieran reservados exclusivamente a varones. No quiero ser fuente de dulzura, como si un hombre dulce inevitablemente fuera "maricón". No quiero que mi rutina diaria esté determinada por lo que algunas personas que miran sus cuentas bancarias crecer -gracias a la última publicidad de Cif multiuso- me hacen creer que me facilitaron la vida porque ahora no tengo que apretar tanto la esponja cuando limpio. No quiero que la televisión me diga que yo tengo que estar flaca para que un hombre me quiera, pero que ellos pueden ser un Homero Simpson amado por una Marge. No quiero que las revistas para mi género solo me cuenten como hacer para interesar al otro sexo y me traten como un objeto de solo consumo. No quiero días especiales que lo único que hacen es remarcar esta desigualdad en lugar de superarla. No quiero más hombres y mujeres que se quejan de quienes luchan por sus derechos; ¡Eso lo deberíamos hacer todos!Quiero que mi trabajo sea reconocido por lo hecho y no por quién lo hizo. Quiero que si limpio mi casa sea porque hay suciedad no porque mi sexo me lo determina. Quiero que dejemos de lado la sumisión femenina por el poder de todos; mujeres, hombres y quienes se animan a vivir su cuerpo como lo sienten y no como se lo imponen.

22 feb 2015



“Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos,
nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo que creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.”

Gioconda Belli

19 ene 2015

31 dic 2014

resumen de año

Adiós a un año que se lleva más que aplausos.
Los altibajos son los que me gustan.
Haberme sentido realmente MAL, haber llorado, sentido ese vacío…
Pero también haber vivido todo lo que quería, conocer gente, salir, volver con las velas ardiendo, disfrutar mis amigos, mi perrito, mi casa, mi estudio, mi familia…
El cambio me gusta, el cambio me hace bien, y este año fue PURO CAMBIO.
Amé cada día y lo repetiría completo, con cada decisión tomada y cada palabra dicha.
¡Me sentí realmente viva!
En el dolor y en la alegría.
Vamos por otro año más de vida, que se llene de vaivenes, que se llene de latidos.

¡Más feliz no me puedo sentir!


11 dic 2014

Había días en que ella se sentía menos que un gris en el arcoiris. En que todo su mundo se cerraba tras cuatro paredes y el único sol que iluminaba la habitación, era de esos artificiales que además de luz pasan imagenes. Había otros días, que un nudo la atravesaba, la derrumbaba. Pero ella seguía parada, mirando a través de la ventana, o simplemente acurrucada en un costado de la cama. Un nudo que sin darse cuenta, la anudaba. Ella se decía que no pasaba nada, que no lo permitiría. Pero no lo controlaba. Como cascada caían los pensamientos ante sus ojos, pero ella apretaba los puños, ponía dura la panza y seguía, lánguida, impenetrable. Esos mismos días se cuestionaba ¿Porqué se quedaba encerraba? Deseaba hacer todas esas cosas que tenía planificadas, pero le faltaban ganas. Esos días eran bastante parecidos a otros días que hubo años atrás, pero no lo iba a reconocer, eso había sido parte de otra vida. 
Pero sí era cierto. Había días que no eran días. Ella sin permitirselo, sin admitirlo y en silencio, había caído. Y durante un fugaz instante, desaparecido.


ESTO TAMBIÉN PASARÁ

1 dic 2014


Resulta que casi siempre nuestros demonios no vienen de cuentos fantásticos. Y así, casi siempre creemos que nos imponen el miedo. Pero creo también, que casi siempre, tememos a nuestros propios deseos. Somos nuestros monstruos, aterrados y escondidos bien dentro. Esperando que alguien haga seña de luces y nos diga que es seguro salir... que el terreno está fresco. Y escondidos seguimos, agazapados para ir en busca de nuestros deseos... Sólo cuando fuera no esté feo.

27 nov 2014

Todo lo que necesito

es que te acerques un poco más.

Sé que a veces no lo permito

y me cuesta abrirme...

pero abrazame, sosteneme, llevame.

Llevame a donde sea que vas.

19 may 2014

me siento s o l a
y no sé porqué volvió esa sensación
o si en realidad es que nunca se fue...


pero qué dolorosoes sentir así.

25 feb 2014

Desespero por volver a ser lo que alguna vez fui

25 oct 2013

MMXII


El año 2012 fue un año muy completo, muy lleno, que disfruté, que me independicé, que me enamoré, que encontré un trabajo, mi vocación, mis ganas, mi lugar, mi persona, a mi misma, mis amigos, mi todo. Probé, fallé, lloré, reí, amé, soñé, viajé... Hice todo lo que soñaba de chica que iba a hacer de grande. Y pasó el año, y en mi cabeza quedó grabado... hasta que decidí grabarlo también en mi piel. Nada mejor que tambien grabarte a vos que me acompañaste la mitad de ese año y colaboraste para que fuera lo que fue. Esperando el infinito y más allá, esperando la eternidad, llevo tus marcas en mi piel