31 dic. 2014

resumen de año

Adiós a un año que se lleva más que aplausos.
Los altibajos son los que me gustan.
Haberme sentido realmente MAL, haber llorado, sentido ese vacío…
Pero también haber vivido todo lo que quería, conocer gente, salir, volver con las velas ardiendo, disfrutar mis amigos, mi perrito, mi casa, mi estudio, mi familia…
El cambio me gusta, el cambio me hace bien, y este año fue PURO CAMBIO.
Amé cada día y lo repetiría completo, con cada decisión tomada y cada palabra dicha.
¡Me sentí realmente viva!
En el dolor y en la alegría.
Vamos por otro año más de vida, que se llene de vaivenes, que se llene de latidos.

¡Más feliz no me puedo sentir!


30 dic. 2014

Tengo esta noche las manos negras, el corazón sudado como después de luchar hasta el olvido con los ciempiés del humo. Todo ha quedado allá, las botellas, el barco, no sé si me querían y si esperaban verme. En el diario tirado sobre la cama dice encuentros diplomáticos, una sangría exploratoria, lo batió alegremente en cuatro sets. Un bosque altísimo rodea esta casa en el centro de la ciudad, yo sé, siento que un ciego está muriéndose en las cercanías. Mi mujer sube y baja una pequeña escalera como un capitán de navío que desconfía de las estrellas. Hay una taza de leche, papeles, las once de la noche. Afuera parece como si multitudes de caballos se acercaran a la ventana que tengo a mi espalda.

Julio Cortazar

25 dic. 2014

Oliverio Girondo

No sé, me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡Pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase, tan locamente, de María Luisa. ¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos? ¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado? ¡María Luisa era una verdadera pluma! Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres... ¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, de algún paseo por los alrededores! Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado. "¡María Luisa! ¡María Luisa!"... y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma, para llevarme, volando, a cualquier parte. Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia que nos aproximaba al paraíso; durante horas enteras nos anidábamos en una nube, como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón, en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo. ¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera..., aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas! ¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes... la de pasarse las noches de un solo vuelo! Después de conocer una mujer etérea, ¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre? ¿Verdad que no hay diferencia sustancial entre vivir con una vaca o con una mujer que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo? 

Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando.

22 dic. 2014

Vaivenes ya normales
Emocionalidad ligera
Montaña rusa temperamental
¡Soy humana!

Y nunca dejaré de variar.


21 dic. 2014

nadie está tan solo como cree
ni le falta tanto como calcula
ni pierde mucho si se detiene

volvemos donde alguna vez
creímos encontrar lo que buscábamos
pero al recordar en perspectiva
vemos que sólo es una ilusión
porque en ese momento que estuvimos ahí
buscabamos otra cosa, otro lugar

una y otra vez, se repite sin más
y no es que se desee volver atrás
es sencillo de razonar 
fuerte de sentir
raro de aclarar

solo es nostalgia
y un poco de ansiedad.

16 dic. 2014

hacer la revolución
con una canción
...de amor

13 dic. 2014

12 dic. 2014

Entonces en qué quedamos, nos tiramos para arriba o nos achacamos. Te aconsejo que levantes la mirada y hagas que aquí no ha pasado nada, que no te gane la pena my friend, sal ya de ese agujero, sal ya de ese problema, mira para arriba y agradece porque tienes una vida pese lo que pese. Ahora abre tu ventana mira para afuera, existen cosas bellas, existen cosas buenas. No te dejes vencer, no te dejes enloquecer, vive el regalo de un nuevo día con placer y verás que no hay nada que temer. Busca la verdad en tu interior, busca en tu ser para comprender que alguien te ama y pase lo que pase no te quiere ver caer. Ahora alza la cabeza que por algo se empieza, sal a caminar que por algo se empieza, pero si tropiezas, párate enseguida y es que siempre triunfa el que no cesa. Persevera por lo que más quieras, sal hacia adelante, pero sal a tu manera, ve con la verdad, siente la pura felicidad al actuar con bondad, ten fe y se fuerte, porque un día está por comenzar y alguien quiere verte.
y como siempre, más tarde o más temprano
 vuelvo a vos.




11 dic. 2014

Había días en que ella se sentía menos que un gris en el arcoiris. En que todo su mundo se cerraba tras cuatro paredes y el único sol que iluminaba la habitación, era de esos artificiales que además de luz pasan imagenes. Había otros días, que un nudo la atravesaba, la derrumbaba. Pero ella seguía parada, mirando a través de la ventana, o simplemente acurrucada en un costado de la cama. Un nudo que sin darse cuenta, la anudaba. Ella se decía que no pasaba nada, que no lo permitiría. Pero no lo controlaba. Como cascada caían los pensamientos ante sus ojos, pero ella apretaba los puños, ponía dura la panza y seguía, lánguida, impenetrable. Esos mismos días se cuestionaba ¿Porqué se quedaba encerraba? Deseaba hacer todas esas cosas que tenía planificadas, pero le faltaban ganas. Esos días eran bastante parecidos a otros días que hubo años atrás, pero no lo iba a reconocer, eso había sido parte de otra vida. 
Pero sí era cierto. Había días que no eran días. Ella sin permitirselo, sin admitirlo y en silencio, había caído. Y durante un fugaz instante, desaparecido.


ESTO TAMBIÉN PASARÁ

2 dic. 2014

1 dic. 2014


Resulta que casi siempre nuestros demonios no vienen de cuentos fantásticos. Y así, casi siempre creemos que nos imponen el miedo. Pero creo también, que casi siempre, tememos a nuestros propios deseos. Somos nuestros monstruos, aterrados y escondidos bien dentro. Esperando que alguien haga seña de luces y nos diga que es seguro salir... que el terreno está fresco. Y escondidos seguimos, agazapados para ir en busca de nuestros deseos... Sólo cuando fuera no esté feo.

29 nov. 2014

Continuidad En Los Parques

Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos.
Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte.
Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restallaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir.
Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer.
Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.
Julio Cortazar

28 nov. 2014


no perdamos el poder
adquirido como humanos
de viajar dentro nuestro
y rodearnos del espacio
de crear mundos distintos
incluso de transformarnos.

27 nov. 2014

Todo lo que necesito

es que te acerques un poco más.

Sé que a veces no lo permito

y me cuesta abrirme...

pero abrazame, sosteneme, llevame.

Llevame a donde sea que vas.

14 sept. 2014

"No ames las formas , los cuerpos ni las apariencias... esas cosas que se deterioran con el tiempo...procura enamorarte de las almas.. a ellas el tiempo no las puede tocar"

8 ago. 2014

Cuando la muerte te toca de cerca te hace sentir, y también reflexionar.
Cuantos de esos mensajes dispersos habrán sido un pedido de ayuda, y cuanto habrás querido encontrar alguna otra salida. Te ví por última vez en el 2007, hace siete años atrás... y nunca más voy a saber si están tan flaco como siempre, si seguís comiendo tres paquetes de roklets al mismo tiempo, si aún sabes hablar en campesino, si queres que nos metamos al río en pleno invierno, si estás bien o mal con tu novia, o si simplemente estás pelotudeando en algún lado. Lamento no haberte dado el valor que hoy quisiera darte todo junto con tal de alargarte aunque sea un día de vida. Lamento que hayas tenido que recurrir a esa decisión, pero también creo que si lo hiciste fue porque algo en vos ya no sobrevivía y posiblemente ahora si estés en paz. Nadie quiere dejar ir al otro, porque no soportamos el dolor que tenemos que llevar. Vos ya no sufrís más, y al fin de todo, eso es lo que cuenta para vos. Siempre en mi corazón Facu, y en el de todos los que te amamos, que no somos pocos.

12 jul. 2014

Si todo lo que te lastima
el tiempo lo hace durar... 
Hasta que seas consciente
que no te hace daño

4 jul. 2014

No lo entendés y no lo vas a entender. 
se quebró todo ese catorce a la noche
se perdió en ese mismo instante
y nunca lo pude volver a sentir.
Una lastima, que no te ames como me amás/te a mi.
Una suerte, 
que no te lastimes así...


23 jun. 2014

Tanto lo busqué, tantas veces lo pedí, tanto que insistí, y de tantas formas que lo viví. Ya pasamos a la nueva etapa. Ya terminamos. Y quiero que esta vez sea en serio. Jamás estuvo cuestionado el amor, y jamás se podrá dudar de que existió, existe y existirá. Dudo de vos, de mi, de nosotras. Dudo de como funcionamos, y dudo de poder mejorar. Vos tenes tu historia, yo tengo la mía. Te dañé de muchas maneras, y vos lastimaste todos mis límites. Y puedo sostener que tengo razón en lo que dije muchas veces, sin experiencia previa, y que ahora, con experiencia mediante, lo puedo afirmar. Con amor solo no alcanza. Tapar el sol con un dedo jamás nos trajo una noche de paz. Y nuestro día tenía muchos vientos y tormentas. Tantos, que los rayos de día apenas se distinguían. No sigamos dando vueltas al asunto. Se terminó, y terminó como empezó. Vos en tu camino, yo en el mío. Pero algo si se transformó, y menos mal que así pasó. Te quedaste con una parte mía, me dejaste una partecita de vos. Gracias por todo, perdón por lo demás. Quisiera haberte dado lo que merecías, quisiera haber recibido algunas cosas menos de las que a tu lado viví. Alargar la agonía no trajo vida a ningún enfermo. Adelantar la muerte, no evitó sufrimientos. Todo a su tiempo, y cada cosa en su momento. Lamento que éste no haya sido el nuestro. Lo lamento desde el momento en que no supimos reencontrarnos, y nos transformamos en terceros. Fue hermoso cuando supimos valernos,  y cuando el espacio entre tu cuello y tu hombro era el mejor refugio entre tanto desconcierto. Vas a encontrar alguien que te ame en la medida en que vos amas. Espero que primero te encuentres a vos misma. Lo demás llega inevitablemente. Sólo no me olvides. Sólo no te olvido. Te llevo en un espacio de mi piel, en dos años de mi vida, y en recuerdos desmemoriados. Si vuelvo a saber de vos, quisiera que sea con buenas noticias, con una sonrisa en tus ojos y en tu boca. Y poder darte un beso aliviado, y mi más sincero abrazo.



19 may. 2014

No; es que creo que no lo vas a entender. Se trata de no vivir, de sólo sentir. Se trata de que mi realidad viaja a mil años luz de lo que soy, de lo que hago. No es éste el aire que respiro, no son esas las personas que veo, que hablo, que miro. Es otro mundo el que vivo, en que mi día es feliz. Es otro el día con sol en el que solamente río, camino libre, siento el viento que mueve mi pelo, que me acaricia la cara. Es como una foto eterna mostrando caras hermosas rodeadas de rayos de luz, con brillos de alegría.  Es otro plano, otra dimensión, en la que todo pasa por mi imaginación y me hace creer que es lo que soy. Que tengo miles de amigos, vamos juntos a todos lados, hablamos de mil cosas diferentes, de chismes, de tonterías, de planes, cosas por hacer, viajes que emprender, lugares por conocer. Son personas que me miran y me tocan el corazón llenando un vacío que nunca existió. Que nunca estuvo en ese otro mundo mío. Que alguien me ama tanto como para dejarme ser libre y al mismo tiempo estar conmigo. Me ama de esa forma que el amor te envuelve todo el día. Que amo tanto y deseo cada día verla y abrazarla. Que no me cansa, que no se cansa. Con un amor de novelas, de historias antiguas. Sin celos, sin peleas, sin malos entendidos; todo es tan claro y definido. Es tan lindo. Pero ese mundo no es el mío, no es el que vivo. Y aunque no lo quiera admitir ya estoy cansada de fingir, de hacer de cuenta que sí... entendeme, no sos vos, no soy yo, somos las dos las que no nos complementamos. Y no sé como dejarte, porque creo que si no estuvieses mi vida podría ser diferente, y claro que la tuya también. Hoy me sincero muy a mi pesar, y te admito así de frente y por escrito...  leeme, porque es importante que sepas, en este mundo no soy feliz. Junto a vos, no me siento bien. No quiero seguir. Y ya no sé como lo puedo decir.

Si te amo, y te amo más de lo que alguna vez pude imaginar. Es solo que siento que con vos no puedo más.
me siento s o l a
y no sé porqué volvió esa sensación
o si en realidad es que nunca se fue...


pero qué dolorosoes sentir así.

25 feb. 2014

Desespero por volver a ser lo que alguna vez fui