29 abr. 2016

Nuestro amor es como el jenga.

 ¿Qué raro no?  Nuestro amor tiene un poco de sabor a juego de mesa, a diversión, a la ansiedad de estar sacando la maderita más dura, y la adrenalina de creer que en cualquier momento se desmorona todo lo construido.
Nuestro amor definitivamente es un jenga. Y no tiene desperdicio la comparación.
Nos compramos en el mercado, entre tantas opciones apareciste vos, aparecí yo, el resto de los juegos quedaron de lado y pasamos por caja con la una y la otra bajo el brazo, pagando con cheque al portador. Nos llevamos a casa, a la mía, a la tuya. Nos dejamos ahí, en la repisa, observándonos. Hasta que sentimos que ya era hora, que conocíamos el juego un poco mejor. Abrimos la caja, salimos nosotras mismas, las piezas estaban en la mesa. Y la torre se empezó a armar. Tres horizontales, tres verticales, una arriba de otra sucesivamente. Cuando no hubo más fichas para usar, contemplamos lo bonito de la torre armada, cómo cada pieza encajaba casi perfecta. Nos dedicamos a repasar los bordes y tratar de que todo quede correctamente en su lugar. 
El juego arrancó desde que nos elegimos de esa juguetería, pero el momento de  jugarnos empezó después. Empezó el día en que se sacó la primer maderita, y quedó un hueco en el medio. Difícil. Un poco duro de asumir, de reparar, de sostener. Una torre tan bonita armada ya no era lo mismo con esa ventanita en medio mostrando que algo faltaba. Sin embargo el juego seguía. Y cada vez eran más las ventanas, los huecos, las piezas amontonadas arriba simulando corregir estos espacios vacíos de abajo, pero que solo lograban hacer temblequear la torre.
Entonces pasó. Como pasa en el juego, y en la vida real: nuestra torre se cayó. Estaba previsto en cierto modo ¿No? Es parte del juego, necesario que suceda. El objetivo tanto en este juego, como en este amor, es no ser quien lo derrumba. Pero el derrumbe finalmente, se dio. Entre esa extrañeza de observar como lo construido no era más que piezas mezcladas y esparcidas sobre la mesa, como esa columna de maderitas tan perfectamente moldeada a nuestro gusto, debía volverse a realizar; leímos las instrucciones del juego, y del amor, y entendimos que no se terminaba ahí. Que había un momento número dos. Reconstrucción, acción.
Pieza por pieza, de tres en tres vertical y horizontal, hasta tenerla otra vez armada. Ahora con reparos la sostuvimos desde los costados y la miramos con desconfianza: ya sabemos que te vas a volver a caer ni bien comencemos. Y efectivamente, así fue. Una y otra, y otra, y otra vez. Inevitablemente en este juego el destino es perder. Pero tenemos una carta bajo la manga, que quizás nadie le dio la importancia que amerita: podemos volver a empezarlo todas las veces que queramos.
Por eso sostengo: nuestro amor es como el jenga. Se basa en sacar pedazos y volverlos a poner. Se trata de ver estos huecos, estas ventanas de luz que también se sienten como vacíos. Inevitablemente sabemos que de repente acumulamos con todo arriba, cuando en las bases, están las faltas. Y es ahí cuando se cae. Pero se vuelve. Se empieza de nuevo. Si, nuestro amor es como el jenga. Un juego que podemos jugarlo todas las veces que queramos, que podemos construirlo una y otra vez, y si somos creativas, podemos hacerlo en todas las ocasiones, de una manera distinta. La cuestión es querer.
Las fichas son las mismas, lo que cambia es el orden, quien saca cada pieza, quien derrumba en esta ocasión la torre, y quien es la primera en volver a comenzar. Incluso puede pasar, como en el juego, que las fichas queden todas desparramadas sobre la mesa, sin que nadie las arme… o al contrario, que la torre esté perfectamente construida, pero que nadie sea la primera en empezar a cambiarla de lugar. Y también es necesario, también es parte del juego. Porque siempre, más tarde o más temprano, volvemos a jugar. Armar y desarmar, amar y desamar. Jugar entre nosotras, sin que eso tenga porqué estar mal.
Nuestro amor es como el jenga. Y te invito a entender la analogía. Que no tengamos miedo de los derrumbes, de sacar esa madera que parecía flojita pero que nos costó una torre. Porque de todos modos las piezas ahí quedan, sobre la mesa, posibles de ser puestas nuevamente en su lugar, o en uno nuevo, pero retomadas y utilizadas en la construcción, una y otra vez.

18 mar. 2016

Tenemos que obligar a la realidad a que responda a nuestros sueños
Hay que seguir soñando hasta abolir la falsa frontera entre lo ilusorio y lo tangible.

Hasta realizarnos y descubrirnos que el paraíso estaba ahí, a la vuelta de todas las esquinas.


12 mar. 2016

A los golpes me doy cuenta 
Hoy me tocó chocar.
Entiendo que no estoy, que no se estar. 
Me llamas y me necesitas, y eso me aleja. 
Me cierra. 
Por dentro duele y critico cada palabra que soy capaz de usar. 
Pero todo se resume, en que sencillamente, no se estar. 
Me endurezco, me pongo fría y tomo distancia. 
Una máscara inhumana, gélida, invade mis razonamientos. 
Los sentimientos están en sombra... polarizados se resguardan más. 
No vaya a ser que yo también sienta un poquito, 
Un poquito de todo eso que, quien me llama, ya no da más.

8 mar. 2016

Mucho por Luchar

Hoy no me digas feliz día si mañana señalas mi pollera muy corta, criticas mi escote, o justificas la muerte de dos chicas xqe viajaban 'solas'.
Hoy no me saludes si después vas a putear entre los autos diciendo que seguro quien se metió mal, es una mina; si tocas bocina en las esquinas y mandas a lavar los platos.
No se te ocurra escribir un mensaje sobre la felicidad de respetar a seres de luz que crean vida, cuando eras alguien que decía que se embarazaban por un plan, o pensabas "bien que abrió las piernas, que se la banque."
No vengas con un chocolate el 8 de marzo, cuando después de comer invitas a las mujeres del hogar a hacer el café lavar los platos y limpiar. Cuando te escondes detrás del "trabajé todo el día", sin mirar que las mujeres trabajamos, igual y más.
Hoy no me digas feliz día si mañana vas a mirar el cuerpo de cuanta mujer pase a tu lado, tal y como si de objetos de consumo se tratase. Si me vas a hacer un 2x1 un día a la semana en un bar, con el objetivo de que vayan más tipos a 'levantar'. Si para mi día, que recuerda a lucha, me sorteas una máquina de coser o un set de cocina. Si me pones en campañas publicitarias, siempre en el papel de boluda consumista de objetos materiales, y olvidas que la mujer no es solo esa que vos dibujas. Que existimos más, somos muchas otras más.
Si me vas a saludar hoy, hacelo habiéndome respetado todo el año. Hacelo conociendo porqué, en definitiva, hoy es mi día. Reconoceme mis derechos, mi igualdad. Reconoceme así haya nacido hombre pero me identifico mujer. Reconoceme aunque no te elija como objeto de amor. Reconoceme así este en un puesto de mando más alto o bajo que vos. Reconoceme, entera, mujer, lo que soy


23 feb. 2016

d a m e  a  p r o b a r
u n a  v e z  m á s
d e  e s o
q u e  l l a m a b a s
amor


19 feb. 2016

19 de febrero

Quizás Horacio Quiroga hubiera contado así su propia muerte:

Hoy me morí.
En el año 1937, supe que tenía un cáncer incurable.
Y supe que la muerte, que me perseguía desde siempre, me había encontrado.
Y enfrenté a la muerte, cara a cara, y le dije:
—Esta guerra acabó.
Y le dije:
—La victoria es tuya.
Y le dije:
—Pero el cuándo es mío.
Y antes de que la muerte me matara, me maté.

11 feb. 2016

Lo IMPOSIBLE

Poder jugar en otro juego es lo que imagino.
Donde la gente de mierda este muerta y los buenos, vivos.
Quiero que sea este el lugar pero convertido.
Que decir aborto suene a legal y que no sea un pecado mortal.
Que no se quede mi pueblo dormido,
que ya no me engañen más ni jueguen conmigo.
Gardel va a cantar con los Beatles en la plaza del barrio.
Bob Marley va a rugir en Cemento con los Rolling Stones.
Al fin va a decir la verdad el que escribe los diarios.
Al fin van a dejar de rezarle a la televisión.
Ahí no voy a escuchar mentiras ni verdades cambiadas.
Y no habrá tantos hombres pagando ni putas tan caras.
Por fin el gobierno va a ser de una mujer
Y no habrá juicio por fumar sin joder.
Y va a haber jueces cumpliendo la ley.
Todos nuestros hijos van a poder comer... 
y en nuestras almas va a dejar de llover.
El éxito será eterno, será eterna la flor, el ser humano y la verdad


Llegó a mi vida otro tatuaje, 
que representa lo imposible.

También la femeneidad.

28 ene. 2016

Una pequeña montaña enmarañada. Color castaña.
Bajaba en la penumbra. Se hacía pequeña.
Arriba ella. Plateada. Más alunada que la luna.
Pequeñas ráfagas de nubes que bailaban un ritual de tormenta.
Acá, la montaña. Y allá, esa sensación que me desmoronaba.
Plateada la miraba. Castaña me alcanzaba.
Sin más, la oscuridad. Y respirar entrecortada.
Despacio se separan mis párpados.
Seguía tan brillante, tan lejana,
pero el ritual de danza ya no la acompaña.
A mi lado castaña.
Al final de mi respiración, la cama.


19 ene. 2016

Y nos fuimos de vacaciones no más

Tuve mis primeras vacaciones 'independientes'.
Colonia del Sacramento
, Uruguay. Con mi sra novia.

Espectacularmente espectaculares esos 10 días ♥




1 ene. 2016



En el dos mil quince hice más por mi carrera que lo que hice en los cuatro años anteriores. Encontré una corriente que me cuenta todo lo que yo pensaba, pero desde los conceptos más hermosos antes enunciados. Encontré mi referente de vida y de pensamientos. Confirmé cuanto amo la carrera que elegí, y sentí una felicidad incomparable al darme cuenta que estoy cerrando este ciclo que es la vida facultativa.

En el dos mil quince no me faltó trabajo, pero tampoco me sobró. Fue uno de mis grandes auto-reclamos… ¿Por qué estar en un lugar donde no quiero, haciendo algo que no le cambia la vida a nadie, dando igual si voy o no voy, cobrando nada, y relacionándome socialmente con un escritorio y una computadora? Pero pude superar este reproche y entender, que tal como dice mi tatuaje… esto también pasará. Y si necesité pasar un año entero sentada en un lugar que no me aportó nada y al que no le encontré objetivos que aportar, es porque mañana, quizás, de algo me va a servir.

En el dos mil quince también hubo amor. Allá por marzo conocí a una persona que me enseñó otra cara del amor. Esa parte que antes nunca nadie supo brindar. Me enamoró con algo más que una forma de ser, sino con una forma de vivir. Me regaló sus horas, su paciencia y su amor sin pedirme casi nada a cambio.  Y no hay nada que se compare a tener la seguridad de que pase lo que pase, ahí ella va a estar.
Por otro lado entendí que es mi familia a quien me debo. Que es con ellos con quienes quiero compartir los momentos más importantes. Que de ellos necesito la contención y el amor necesario para seguir cada día. Que no quiero perderlos jamás y que deseo profundamente aprovechar el tiempo lo máximo posible. Abrazarlos todo lo que pueda, recordarles que los amo, escucharlos, verlos sonreír. Estar. Simplemente formar parte de sus vidas.
No tuve tanto éxito en el plano social. Quizá prioricé mucho más los otros aspectos de la vida. Pero no me faltó oportunidad de conocer gente nueva, de seguir compartiendo con mis viejos amigos, y de dejarme llevar por el son de la amistad en una charla por la tarde, o una noche de cervezas y boliche.

En el dos mil quince me sorprendieron varias noticias: en enero parece que me mudo, me robaron (otra vez) el celular, soy capaz de ahorrar y planificar unas vacaciones con ella a Uruguay, mi departamento al final no era tan feo como yo creía… Y existe mucha gente en mi país que necesitó un cambio. Y ese cambio sí que me sorprendió. Fue una cachetada que un gobierno que tan feliz nos hizo a muchísimos argentinos, haya tenido que ceder legalmente el mando a otro gobierno que desde el primer día empezó a beneficiar a los más ricos, y a dejarnos relegados al resto. Esta noticia me trajo mucha tristeza, bronca, ganas de salir al mundo con un megáfono y decirles a todos ¡PIENSEN! ¡MIREN A SU ALREDEDOR!. Pero otras noticias lograron que mis ansias de no naufragar este barco llamado patria se mantuvieran a flote, al menos por ahora. Encontré que somos muchos más de lo que pensaba los dispuestos a dejar todo por nuestros derechos. Dilucido aún hoy la fuerza y el poder del compromiso colectivo… los grupos autoconvocados en resistencia, lucha y confrontación con las políticas nuevas me sorprendieron continuamente en cuanto a lo capaces que somos de poder dar batalla, unirnos y encontrar apoyo en aquellos que vivenciamos lo mismo. Y no es poco. En tiempos de pan duro, esta gente K me ha dado alegrías y fuerzas que de otro lado no saldrían.
Particularmente cumplí con un objetivo que tenía hace mucho y por lo que fuese nunca lo hice: me metí al centro de estudiantes, volví a militar, a ser parte, a estar. Y el confort interno, el orgullo y la motivación que te da eso… no te lo da nada más.

Dejamos de lado un año que se llenó de lucha interna y superación personal, para enfrentar un año en el que la lucha tiene que ser colectiva y sin tregua.
No nos van a vender nuestros derechos, no sin antes resistir por ello.


Ah sí, y también me hice otro tatuaje. Esta vez lo comparto con mi hermano ♥

29 dic. 2015


Así se da la transición entre un año y otro.
A pegar el salto, porque sino, nos caemos...

15 dic. 2015

Ojalá seamos dignos de la desesperada esperanza. 
Ojalá podamos tener el coraje de estar solos y la valentía de arriesgarnos a estar juntos, porque de nada sirve un diente fuera de la boca, ni un dedo fuera de la mano.
Ojalá podamos ser desobedientes, cada vez que recibimos órdenes que humillan nuestra conciencia o violan nuestro sentido común. 
Ojalá podamos merecer que nos llamen locos, como han sido llamadas locas las Madres de Plaza de Mayo, por cometer la locura de negarnos a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria. 
Ojalá podamos ser tan porfiados para seguir creyendo, contra toda evidencia, que la condición humana vale la pena, porque hemos sido mal hechos, pero no estamos terminados.
Ojalá podamos ser capaces de seguir caminando los caminos del viento, a pesar de las caídas y las traiciones y las derrotas, porque la historia continúa, más allá de nosotros, y cuando ella dice adiós, está diciendo: hasta luego.
Ojalá podamos mantener viva la certeza de que es posible ser compatriota y contemporáneo de todo aquel que viva animado por la voluntad de justicia y la voluntad de belleza, nazca donde nazca y viva cuando viva, porque no tienen fronteras los mapas del alma ni del tiempo

OJALA NOS ALCANCE LA VIDA...

24 nov. 2015


Si los vieras, Néstor, si los vieras… Felices, festejando en las calles. En nuestras calles. Hicieron un ataúd con las iniciales de ella para darle la despedida del gobierno… Sonreían y se los veía maliciosos. Fueron a festejar a los negocios de sushi, y muchos destaparon el champagne. No festejaban por el que votaron, no festejaron al que viene –que creo, ni siquiera ellos lo quieren- Festejaban que se va. Que nuestra jefa coraje se va. ¡Como si ellos hubieran sido un pueblo oprimido! ¿Qué sabrán ellos de opresión? Como si no tuvieran ya pagas sus vacaciones en playas extranjeras, o como si a alguno le faltara el trabajo. Festejaban y se abrazaban por fín se terminó la dictadura  decían… ¿Podes creerlo Néstor? “LA dictadura” de todos ellos en las calles gritando su prohibición.

En Facebook hablaban contentos, de la felicidad, de lo bueno del cambio, compartían fotos de globos amarillos y fotos del chico de la villa que ahora no tendrá su chori gratis. Nos humillaron hasta nuestros propios familiares… a nosotros, a los que elegíamos ganar menos para que hubiera redistribución… Decían que por fin iban a trabajar todos ¡Cuando somos el país con menor tasa de desempleo de la región! Nos decían que ahora agarremos la pala, porque se acaban los planes para todos… Y ellos, los que tuvieron subsidios estos años, estaban ahí, festejando también, sin sentirse aludidos en lo más mínimo de que llegaban a fin de mes gracias a la ayudita del estado.

Ellos festejaban y hablaban de cambio, de la revolución del amor y de la alegría. ¡Hay si tan solo supieran lo que es la revolución! El Che debe estar bastante incómodo en su tumba sabiendo que por acá las revoluciones ahora son de dólares y jetlag. Hablaban del amor, Néstor, hablaban del amor… y la semana pasada cuando la población festejaba el derecho por la diversidad, uno de los suyos se metió con un pobre chico y lo hizo cagar… ¡Por no ser igual al resto lo hizo cagar! Pero ellos hablaban del amor... del amor heterosexual.

Si los vieras, Néstor, si los vieras… te dolería el alma, el cuerpo, la vida. Te dolerían las luchas que diste, los cuadros que bajaste, las negociaciones que ganaste, los derechos que nos reconociste…

Si los vieras… creerías que no es el mismo país que había cuando nos dejaste. Que tiene que ser otra Argentina, una realidad paralela… No entenderías que ayer festejaron tu muerte, y hoy festejan nuestro déficit. No entenderías porque al salir a festejar sacaron muchas banderas, algunas celestes y blancas… pero otras con estrellas.

¿Qué nos pasó Néstor querido? ¿Por qué no logramos ser un pueblo unido? ¡Te juro que nosotros lo intentamos! Salimos a la calle, fuimos a los barrios, tocamos las puertas, hablamos con los vecinos, con los jubilados… ¡Sí! Llenamos los muros, virtuales y reales, les contamos quienes eran los que estaban como candidatos… les dijimos, Néstor, les dijimos… Ese no es más que un muñeco de los grandes empresarios… pero nos callaron, nos bloquearon, nos dieron vuelta la cara y algunos cerraron sus puertas de la casa. ¡Dimos pelea Néstor! Nos encontramos en la plaza y bajo los colores de nuestro cielo marchamos. Te cantamos con el alma, les contamos y bien alto, a los gritos les dijimos que no se vende lo logrado… Se ve que no alcanzó, no nos escucharon.

Si los vieras, Néstor, si los vieras… todavía no asumió y ya le quiere dar marcha atrás a los derechos humanos, nos quieren robar el llanto calmado, la identidad, los nietos recuperados. Nos quieren desvalorizar nuestras abuelas y madres de plaza de mayo. ¡Dice que es un curro! Y que ese curro no tiene lugar en este cambio ¿Qué haremos sin memoria? ¿Qué haremos con tanto daño?

Si los vieras… se me reían mis amigos y me dijeron exagerada por haber llorado ¡Me decían que no era para tanto! ¿Acaso no entienden hacia dónde nos están llevando? Me decían que no tenía que dejar que la política nos divida, y al mismo tiempo se me reían… que ya perdimos, que ya está, que “si nos dejan” quizás en cuatro año lo podamos intentar.

No saben cuánto me dolió este domingo el resultado. Fue muy difícil conquistar lo conquistado, es duro ser pasivo ante la llegada del cipayo a robarse lo ganado. No me duele haber perdido, me duele quiénes son los que nos han vencido… no propusieron nada para el pueblo, nada para los niños ni para los maestros. ¿Podes creerlo Néstor? ¡Se olvidaron de los trabajadores, de los abuelos! ¡Se olvidaron de decirnos que la educación es nuestro derecho y que la salud no debería ser un privilegio!

Si los vieras Néstor… si los vieras… ¡Acá no se rinde nadie! nos dirías.
Y es que vos viniste a proponernos un sueño y hoy más que nunca nuestros valores ¡No los vendemos!.

 

11 nov. 2015

BALOTAGE

Amigo, te noto amargado, enojado, con un odio en tu mirada que antes no tenías, siempre fuiste un buen tipo y ahora defendés ideologías retrógradas que sólo benefician a los que más tienen, mientras que vos seguís siendo un simple trabajador.
Consumís todo lo que te dice el monopolio mediático de Clarín sin cuestionar nada, ¿Acaso pensás que ellos están en contra del gobierno porque defienden a los más pobres? Claro que no, la razón es porque le quitaron el negocio de las AFJP, la transmisión del fútbol y con la ley de medios se les termina la hegemonía. Atacan porque les tocaron sus intereses, sino mirá a Tinelli, fue progresista hasta que no lo dejaron participar en Fútbol para Todos, desde entonces se alineó con Clarín y la derecha neoliberal para atacar al gobierno. Ellos son así, sólo miran sus propios intereses aunque te hagan creer todo lo contrario.
¿Cuántas veces te has amargado creyendo todo lo que leías? Cómo te calentaste con lo de los $ 6 pesos por día que leíste en el diario, cuando en realidad lo que no te contaron era que en ese entonces el INDEC dijo que se considera indigente quien tenía menos de $ 6 pesos por día para comer, simplemente eso. ¿Y cuándo publicaron que la presidenta dijo que vivimos mejor que Australia y Canadá? Estuviste un mes con cara de traste sin querer enterarte que la presidenta en realidad se refería a las reservas del banco central de cada país en proporción al PBI de los mismos, la comparación sólo fue sobre eso, no se refirió a calidad de vida ni nada por el estilo.
¿Te acordás de la ruta del dinero K? En todo caso será la ruta del dinero Báez, porque las pruebas que involucraban a Cristina eran fotocopias y papeles que Lanata sólo mostraba por televisón, pero cuando se lo solicitaron en la justicia, no presentó nada. Te dijeron que Fariña cayo preso por la ruta del dinero K, cuando en realidad fue por evasión tributaria. ¿Y lo de Nisman? Dos meses te tuvieron embroncado por una denuncia que no tenía una sola prueba válida, hasta tuviste que ir a mojarte para apoyar a unos fiscales de dudosa reputación.
Ahora te dicen que vivimos peor que en el 2001 y lo creés sin siquiera analizar tu propia realidad económica. Parece que te olvidaste cuando te pagaban con ticket canasta, cuando circulaban los patacones o cuando tenías que ir al trueque a intercambiar algo de tu casa para poder comer, sin embargo ahora estás pagando tu autito, has equipado tu casa y hasta te has tomado unas merecidas vacaciones. Aún así, frente a esto siempre respondés que es gracias a tu esfuerzo, y seguro que es así, pero también tiene que ver la situación económica del país en estos últimos años. No se puede decir que cuando te va bien es únicamente gracias a vos y cuando te va mal es por Cristina, hay que ser coherente en la vida, o te va bien y mal gracias a vos o te va bien y mal gracias al gobierno.
Pero en serio, decime cuándo estuviste mejor. ¿Fue con los militares que cuadruplicaron la deuda externa? o con la hiperinflación de Alfonsín? o con Ménem donde el 20% de los argentinos no tenía trabajo? o con De la Rúa y el estallido del 2001? Y si decís que en los 90’ con $ 100 pesos llenábamos un carrito del supermercado, entonces también decí que $ 100 pesos era la mitad del salario mínimo de ese entonces.
Hoy, en el 2015, el salario mínimo es de $ 4700 pesos y te aseguro que con la mitad de eso llenás varios carritos de supermercado. Y ni hablar del salario promedio actual, el cual varía en cada provincia pero que ya supera los $ 10.000 pesos.
Ahora decime, ¿alguna vez reflexionaste sobre la cultura de consumo que tenemos hoy en día, la cual es mucho mayor a la de los 90’? Esta es la clave para que abras los ojos y comprendas muchas cosas que desconocías. En los 90’ sólo algunos compraban computadoras, motos o autos, además no pagábamos abonos mensuales de celular e internet, ni cuotas de electrodomésticos, LCD, etc. Sólo gastábamos en comida, ropa y como podíamos íbamos ahorrando para comprar de apoco las cosas de la casa.
¿Te acordás que en algunos almacenes vendían aceite suelto, incluso hasta vendían manteca por medio paquete? Algo totalmente impensado en esta época, y eso era así porque, aunque los precios eran bajos, los sueldos eran mínimos, imaginate que un jubilado cobraba $ 150 pesos por mes.
Sin embargo, hoy pensamos de otra manera, hoy consumimos y hasta más de la cuenta, decime si en los 90’ un pibe de 18 años podía acceder a una moto como hoy en día? o si un muchacho de 25 años podía comprarse un autito financiado como ahora? Y ni hablar de los gastos nuevos que antes no existían, como el abono del celular, el celular nuevo, la compu nueva, la play, etc. Si hoy en día tuviéramos la mentalidad de los 90’ y los gastos de esa época, te aseguro que con los sueldos actuales tranquilamente nos sobraría dinero a fin de mes, sin embargo hoy gastamos más de la cuenta y eso querido amigo, no es culpa del gobierno, sino nuestra. Antes, cada asalariado sabía hasta dónde podía gastar, hoy en día nos metemos en cuotas de auto, moto, televisores, ropa, consolas de juego, vacaciones, y todo al mismo tiempo, pero cuando llegamos ajustados a fin de mes la hacemos fácil, culpamos a Cristina.
Nos han hecho creer que todo lo que vemos en el noticiero es la realidad absoluta, cuando la realidad es que nos quieren hacer creer lo que ellos quieren que creamos, y nos quieren hacer luchar por lo que ellos quieren que luchemos, así es amigo, sólo somos repetidores de ideas y conceptos ajenos. Y lo han logrado, han hecho que odies a todos aquellos que son despreciados por ellos. Sino mirá la asignación por hijo, la misma vino para ayudar a aquellos trabajadores que están en negro cuyos empleadores no le pagan vacaciones, aguinaldo, antigüedad, etc, los cuales son la tercera parte del total de trabajadores del país, es decir unos 2 millones de laburantes.  Sin embargo Clarín y la derecha neoliberal no te dicen que critiques a los petroleros que ganan $ 60 mil pesos mensuales gracias a los recursos de todos los argentinos, ni tampoco te dicen que critiques a los jueces que ganan $ 80 mil pesos y sin pagar ganancias, nooo, ellos te dicen que odies a los trabajadores que perciben apenas unos $ 640 mensuales por hijo. No les basta con que no cobren aguinaldo, vacaciones ni reciban aportes; tampoco quieren que cobren una asignación para sus hijos. ¿Y cómo logran que les creas? Pues acusándolos de vagos y delincuentes, que de seguro deben haber cientos y hasta miles de personas que se aprovechan de las deficiencias del sistema para percibir una asignación, pero no corresponde que por esos miles de aprovechados tengamos que acusar de vagos y delincuentes a 2 millones de trabajadores que lo único que hacen es ser víctimas del trabajo en negro.
También criticás los planes sociales sin detenerte a analizar a las personas que los perciben. No hay duda que existen punteros políticos inescrupulosos que sacan ventaja de todo esto, pero la mayoría de beneficiarios son gente grande y sin estudios que no conseguirían trabajo en ninguna parte, y vos sabés bien que es así, hoy en día te piden secundario completo hasta para barrer la vereda de una verdulería. Seguro refutás pidiendo que con el dinero de los planes se cree trabajo genuino, como si eso fuera tan fácil y rápido de implementar. Si conocés la fórmula para hacerlo, entonces compartila, el mundo entero la necesita.
Desde el 2008 que vienen anunciando Apocalipsis tras Apocalipsis, catástrofe tras catástrofe, y ya estamos en el 2015 y todo sigue en pie. Te ocultan lo que sucede en el mundo para que creas que sólo en Argentina hay problemas, y obvio, también te lo creés. Te hacen creer que todo es culpa del gobierno, cuando en realidad hay responsabilidades que nos corresponden a nosotros como sociedad. Los valores, la moral y la ética están cambiando a pasos agigantados. Si hoy en día tu hija de 14 años queda embarazada o tu hijo desde la primaria ya comienza a apropiarse de lo ajeno, de seguro la culpan a Cristina, cuando en realidad los que están fallando son los propios padres.
Yo sé que el odio que sentís por este gobierno no es natural, porque en la hiperinflación de los 80’, cuando los precios aumentaban dos o tres veces en un mismo día, nunca te vi así, ni en los 90’ cuando estuviste meses sin trabajar, tampoco reaccionaste así, ni con De la Rua cuando cambiabas cosas de tu casa en el trueque para poder comer, tampoco tenías esa violencia en los ojos como ahora. Sin embargo, en estos últimos años has logrado conseguir lo que a tus viejos le llevó toda una vida hacerlo, y aún así tu manifestación de odio por este gobierno y por todos los que lo apoyan es totalmente fuera de sí. Es evidente que estás influenciado por toda la fuerza mediática de Clarín. Imaginate el poder de persuasión que tienen, que de los dos periodistas (Lanata y Victor Hugo) que en el 2000 criticaban a Clarín, te han convencido para que creas que el que se vendió fue Victor Hugo. Fijate cuán hábil son que hasta te han hecho creer que debés reclamar justicia y seguridad al gobierno cuando en realidad los mayores responsables son los jueces y fiscales que no dependen del gobierno de turno, sino del tercer poder independiente de la república, que es el judicial. Los gobiernos cambian, pero ellos siguen quedando. Te pregunto ¿Alguna vez se te ocurrió hacer una marcha de reclamo por justicia a tribunales? Seguro que no, pero la realidad es que allí es donde deberían ir dirigidos todos los reclamos. La policía hoy en día detiene un delincuente y un juez lo libera al otro día, esa es la realidad que te ocultan, un juez es amo y señor en este país, hasta tienen la potestad de frenar con cautelares leyes votadas en el congreso, mirá si no tienen poder!! Pero seguramente eso no lo ves, y no es culpa tuya, culturalmente somos una sociedad que le da mucha credibilidad a lo que ve por televisión sin cuestionar nada de lo que escuchamos. Para la desinformación no hay discriminación de clases sociales ni culturales, es común escuchar a un médico o ingeniero indignarse por algo que anunció Lanata en la radio, sin saber que a las horas será totalmente desmentido por otro medio.
Todo esto es la prueba del poder que tiene Clarín, tiene la capacidad de afectar los pensamientos de todos los argentinos, porque detrás de ese diario tienen más de 300 medios que repiten su línea editorial. En cuestión de días pueden influenciar a inversores, generar corridas bancarias y por supuesto, hacer que votes a alguien que tiene una ideología totalmente diferente a la tuya. Ahora te están convenciendo para que votes a Macri, a alguien que le dieron la ciudad mas rica del país con la caja histórica mas grande, pero que la terminó endeudando en dólares, la hizo caer en déficit y triplicó los impuestos. Y de que está procesado por la justicia no te dicen nada, total es apenas un detalle. ¿Votarías a Macri si Clarín y sus medios publicaran todos los días y a cada rato que Macri está procesado, que dejó la ciudad endeudada, que es la ciudad del país que más aumentó los impuestos y que sólo gestiona para la zona norte de la ciudad? Supongo que no, y es por eso que te lo ocultan. Te dicen que con Macri van a llover las inversiones, pero no te dicen que va ser a costa de reducción de impuestos para los inversores y reducción de salarios para los trabajadores, tal cual como en los 90’. Y a los adolescentes, ni hablar de cómo los envuelven, en medio día con tres publicaciones que viralicen en facebook ya los convierten en unos fervorosos Anti K.
En todos los ámbitos hay personas ventajeras, deshonestas o vagas; lo ves en los colegios, en tu trabajo, en los comercios, en las empresas, en todos lados. Por eso, yo no defiendo personas, sino un modelo de gobierno que con sus falencias e imperfecciones, es mejor que lo que nos ofrecen los medios y sus candidatos.
Amigo, creo que ya es hora de dejar de ser indiferentes, de madurar, de razonar y pensar por nuestra cuenta, es hora de que un monopolio mediático deje de decirte lo que debés opinar cada día de tu vida. Está bien reclamar al gobierno por todo lo que falta, pero es hora de reconocer todo lo que han hecho, de lo contrario volveremos a ser gobernados por títeres manejados por los grupos financieros y mediáticos dominantes, que lo único que quieren es empobrecer al pueblo y enriquecerse ellos mismos.
Un abrazo.

27 oct. 2015

Reflexión 2.0




A la gente le molesta que los pobres sean tenidos mínimamente en cuenta. A la gente le molesta que la AUH y otras asignaciones existan, porque su existencia les recuerda que TAMBIÉN existen ellos: los marginados, los excluidos, los que no tienen trabajo. Les molesta tanto, pero tanto, que crearon toda una historia de mujeres que se embarazan por ochocientos pesos, gente que no desea trabajar para cobrar la asignación... Se olvidaron que atrás de un marginado, atrás de quien recibe la asignación que sea, hay una persona. Una persona que tiene los mismos valores que ellos, que sufre, siente y llora por las mismas cosas. Que el hambre y el dolor de no tener un trabajo digno les carcome el alma. Que sí, muchos se evaden de sus propios sentimientos, y recurren al ilícito... nada que ellos, los ricos, los clase media, "los que se rompen el lomo laburando para que de sus impuestos salga plata para esas lacras", no hagan ¡Y no me digan que no!.
A la gente le molesta ver que existen y saber que ellos también podrían estar en ese lugar. No quieren apoyar una ayuda económica nacional, por el hecho de que ellos no quieren ser jamás acreedores de la misma, prefieren seguir teniendo sus trabajos, sus casas propias o alquiladas y su salario mensual asegurado... ¡Y sí muchachos! ¿A quién no le gustaría? Pero no seamos necios, que la estigmatización hacia quien cobra un plan no nos da categoría a nosotros; y si seguimos desubjetivizando a quienes representan todos nuestros miedos, por el mismo hecho de encontrarse fuera de la categoría de persona, como ustedes marcan, se van a convertir realmente en esos miedos... Y aquí ni el gobierno oficialista, ni el pro, ni la izquierda actúa. La violencia es primaria en el hombre, y si al hombre le sacamos su parte humana, lo que queda es instinto. No llores después, cuando el instinto del marginado, se lleva tus bienes de consumo capitalista. A ellos les duele la moral, a vos el bolsillo.