29 dic. 2015


Así se da la transición entre un año y otro.
A pegar el salto, porque sino, nos caemos...

15 dic. 2015

Ojalá seamos dignos de la desesperada esperanza. 
Ojalá podamos tener el coraje de estar solos y la valentía de arriesgarnos a estar juntos, porque de nada sirve un diente fuera de la boca, ni un dedo fuera de la mano.
Ojalá podamos ser desobedientes, cada vez que recibimos órdenes que humillan nuestra conciencia o violan nuestro sentido común. 
Ojalá podamos merecer que nos llamen locos, como han sido llamadas locas las Madres de Plaza de Mayo, por cometer la locura de negarnos a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria. 
Ojalá podamos ser tan porfiados para seguir creyendo, contra toda evidencia, que la condición humana vale la pena, porque hemos sido mal hechos, pero no estamos terminados.
Ojalá podamos ser capaces de seguir caminando los caminos del viento, a pesar de las caídas y las traiciones y las derrotas, porque la historia continúa, más allá de nosotros, y cuando ella dice adiós, está diciendo: hasta luego.
Ojalá podamos mantener viva la certeza de que es posible ser compatriota y contemporáneo de todo aquel que viva animado por la voluntad de justicia y la voluntad de belleza, nazca donde nazca y viva cuando viva, porque no tienen fronteras los mapas del alma ni del tiempo

OJALA NOS ALCANCE LA VIDA...

24 nov. 2015


Si los vieras, Néstor, si los vieras… Felices, festejando en las calles. En nuestras calles. Hicieron un ataúd con las iniciales de ella para darle la despedida del gobierno… Sonreían y se los veía maliciosos. Fueron a festejar a los negocios de sushi, y muchos destaparon el champagne. No festejaban por el que votaron, no festejaron al que viene –que creo, ni siquiera ellos lo quieren- Festejaban que se va. Que nuestra jefa coraje se va. ¡Como si ellos hubieran sido un pueblo oprimido! ¿Qué sabrán ellos de opresión? Como si no tuvieran ya pagas sus vacaciones en playas extranjeras, o como si a alguno le faltara el trabajo. Festejaban y se abrazaban por fín se terminó la dictadura  decían… ¿Podes creerlo Néstor? “LA dictadura” de todos ellos en las calles gritando su prohibición.

En Facebook hablaban contentos, de la felicidad, de lo bueno del cambio, compartían fotos de globos amarillos y fotos del chico de la villa que ahora no tendrá su chori gratis. Nos humillaron hasta nuestros propios familiares… a nosotros, a los que elegíamos ganar menos para que hubiera redistribución… Decían que por fin iban a trabajar todos ¡Cuando somos el país con menor tasa de desempleo de la región! Nos decían que ahora agarremos la pala, porque se acaban los planes para todos… Y ellos, los que tuvieron subsidios estos años, estaban ahí, festejando también, sin sentirse aludidos en lo más mínimo de que llegaban a fin de mes gracias a la ayudita del estado.

Ellos festejaban y hablaban de cambio, de la revolución del amor y de la alegría. ¡Hay si tan solo supieran lo que es la revolución! El Che debe estar bastante incómodo en su tumba sabiendo que por acá las revoluciones ahora son de dólares y jetlag. Hablaban del amor, Néstor, hablaban del amor… y la semana pasada cuando la población festejaba el derecho por la diversidad, uno de los suyos se metió con un pobre chico y lo hizo cagar… ¡Por no ser igual al resto lo hizo cagar! Pero ellos hablaban del amor... del amor heterosexual.

Si los vieras, Néstor, si los vieras… te dolería el alma, el cuerpo, la vida. Te dolerían las luchas que diste, los cuadros que bajaste, las negociaciones que ganaste, los derechos que nos reconociste…

Si los vieras… creerías que no es el mismo país que había cuando nos dejaste. Que tiene que ser otra Argentina, una realidad paralela… No entenderías que ayer festejaron tu muerte, y hoy festejan nuestro déficit. No entenderías porque al salir a festejar sacaron muchas banderas, algunas celestes y blancas… pero otras con estrellas.

¿Qué nos pasó Néstor querido? ¿Por qué no logramos ser un pueblo unido? ¡Te juro que nosotros lo intentamos! Salimos a la calle, fuimos a los barrios, tocamos las puertas, hablamos con los vecinos, con los jubilados… ¡Sí! Llenamos los muros, virtuales y reales, les contamos quienes eran los que estaban como candidatos… les dijimos, Néstor, les dijimos… Ese no es más que un muñeco de los grandes empresarios… pero nos callaron, nos bloquearon, nos dieron vuelta la cara y algunos cerraron sus puertas de la casa. ¡Dimos pelea Néstor! Nos encontramos en la plaza y bajo los colores de nuestro cielo marchamos. Te cantamos con el alma, les contamos y bien alto, a los gritos les dijimos que no se vende lo logrado… Se ve que no alcanzó, no nos escucharon.

Si los vieras, Néstor, si los vieras… todavía no asumió y ya le quiere dar marcha atrás a los derechos humanos, nos quieren robar el llanto calmado, la identidad, los nietos recuperados. Nos quieren desvalorizar nuestras abuelas y madres de plaza de mayo. ¡Dice que es un curro! Y que ese curro no tiene lugar en este cambio ¿Qué haremos sin memoria? ¿Qué haremos con tanto daño?

Si los vieras… se me reían mis amigos y me dijeron exagerada por haber llorado ¡Me decían que no era para tanto! ¿Acaso no entienden hacia dónde nos están llevando? Me decían que no tenía que dejar que la política nos divida, y al mismo tiempo se me reían… que ya perdimos, que ya está, que “si nos dejan” quizás en cuatro año lo podamos intentar.

No saben cuánto me dolió este domingo el resultado. Fue muy difícil conquistar lo conquistado, es duro ser pasivo ante la llegada del cipayo a robarse lo ganado. No me duele haber perdido, me duele quiénes son los que nos han vencido… no propusieron nada para el pueblo, nada para los niños ni para los maestros. ¿Podes creerlo Néstor? ¡Se olvidaron de los trabajadores, de los abuelos! ¡Se olvidaron de decirnos que la educación es nuestro derecho y que la salud no debería ser un privilegio!

Si los vieras Néstor… si los vieras… ¡Acá no se rinde nadie! nos dirías.
Y es que vos viniste a proponernos un sueño y hoy más que nunca nuestros valores ¡No los vendemos!.

 

11 nov. 2015

BALOTAGE

Amigo, te noto amargado, enojado, con un odio en tu mirada que antes no tenías, siempre fuiste un buen tipo y ahora defendés ideologías retrógradas que sólo benefician a los que más tienen, mientras que vos seguís siendo un simple trabajador.
Consumís todo lo que te dice el monopolio mediático de Clarín sin cuestionar nada, ¿Acaso pensás que ellos están en contra del gobierno porque defienden a los más pobres? Claro que no, la razón es porque le quitaron el negocio de las AFJP, la transmisión del fútbol y con la ley de medios se les termina la hegemonía. Atacan porque les tocaron sus intereses, sino mirá a Tinelli, fue progresista hasta que no lo dejaron participar en Fútbol para Todos, desde entonces se alineó con Clarín y la derecha neoliberal para atacar al gobierno. Ellos son así, sólo miran sus propios intereses aunque te hagan creer todo lo contrario.
¿Cuántas veces te has amargado creyendo todo lo que leías? Cómo te calentaste con lo de los $ 6 pesos por día que leíste en el diario, cuando en realidad lo que no te contaron era que en ese entonces el INDEC dijo que se considera indigente quien tenía menos de $ 6 pesos por día para comer, simplemente eso. ¿Y cuándo publicaron que la presidenta dijo que vivimos mejor que Australia y Canadá? Estuviste un mes con cara de traste sin querer enterarte que la presidenta en realidad se refería a las reservas del banco central de cada país en proporción al PBI de los mismos, la comparación sólo fue sobre eso, no se refirió a calidad de vida ni nada por el estilo.
¿Te acordás de la ruta del dinero K? En todo caso será la ruta del dinero Báez, porque las pruebas que involucraban a Cristina eran fotocopias y papeles que Lanata sólo mostraba por televisón, pero cuando se lo solicitaron en la justicia, no presentó nada. Te dijeron que Fariña cayo preso por la ruta del dinero K, cuando en realidad fue por evasión tributaria. ¿Y lo de Nisman? Dos meses te tuvieron embroncado por una denuncia que no tenía una sola prueba válida, hasta tuviste que ir a mojarte para apoyar a unos fiscales de dudosa reputación.
Ahora te dicen que vivimos peor que en el 2001 y lo creés sin siquiera analizar tu propia realidad económica. Parece que te olvidaste cuando te pagaban con ticket canasta, cuando circulaban los patacones o cuando tenías que ir al trueque a intercambiar algo de tu casa para poder comer, sin embargo ahora estás pagando tu autito, has equipado tu casa y hasta te has tomado unas merecidas vacaciones. Aún así, frente a esto siempre respondés que es gracias a tu esfuerzo, y seguro que es así, pero también tiene que ver la situación económica del país en estos últimos años. No se puede decir que cuando te va bien es únicamente gracias a vos y cuando te va mal es por Cristina, hay que ser coherente en la vida, o te va bien y mal gracias a vos o te va bien y mal gracias al gobierno.
Pero en serio, decime cuándo estuviste mejor. ¿Fue con los militares que cuadruplicaron la deuda externa? o con la hiperinflación de Alfonsín? o con Ménem donde el 20% de los argentinos no tenía trabajo? o con De la Rúa y el estallido del 2001? Y si decís que en los 90’ con $ 100 pesos llenábamos un carrito del supermercado, entonces también decí que $ 100 pesos era la mitad del salario mínimo de ese entonces.
Hoy, en el 2015, el salario mínimo es de $ 4700 pesos y te aseguro que con la mitad de eso llenás varios carritos de supermercado. Y ni hablar del salario promedio actual, el cual varía en cada provincia pero que ya supera los $ 10.000 pesos.
Ahora decime, ¿alguna vez reflexionaste sobre la cultura de consumo que tenemos hoy en día, la cual es mucho mayor a la de los 90’? Esta es la clave para que abras los ojos y comprendas muchas cosas que desconocías. En los 90’ sólo algunos compraban computadoras, motos o autos, además no pagábamos abonos mensuales de celular e internet, ni cuotas de electrodomésticos, LCD, etc. Sólo gastábamos en comida, ropa y como podíamos íbamos ahorrando para comprar de apoco las cosas de la casa.
¿Te acordás que en algunos almacenes vendían aceite suelto, incluso hasta vendían manteca por medio paquete? Algo totalmente impensado en esta época, y eso era así porque, aunque los precios eran bajos, los sueldos eran mínimos, imaginate que un jubilado cobraba $ 150 pesos por mes.
Sin embargo, hoy pensamos de otra manera, hoy consumimos y hasta más de la cuenta, decime si en los 90’ un pibe de 18 años podía acceder a una moto como hoy en día? o si un muchacho de 25 años podía comprarse un autito financiado como ahora? Y ni hablar de los gastos nuevos que antes no existían, como el abono del celular, el celular nuevo, la compu nueva, la play, etc. Si hoy en día tuviéramos la mentalidad de los 90’ y los gastos de esa época, te aseguro que con los sueldos actuales tranquilamente nos sobraría dinero a fin de mes, sin embargo hoy gastamos más de la cuenta y eso querido amigo, no es culpa del gobierno, sino nuestra. Antes, cada asalariado sabía hasta dónde podía gastar, hoy en día nos metemos en cuotas de auto, moto, televisores, ropa, consolas de juego, vacaciones, y todo al mismo tiempo, pero cuando llegamos ajustados a fin de mes la hacemos fácil, culpamos a Cristina.
Nos han hecho creer que todo lo que vemos en el noticiero es la realidad absoluta, cuando la realidad es que nos quieren hacer creer lo que ellos quieren que creamos, y nos quieren hacer luchar por lo que ellos quieren que luchemos, así es amigo, sólo somos repetidores de ideas y conceptos ajenos. Y lo han logrado, han hecho que odies a todos aquellos que son despreciados por ellos. Sino mirá la asignación por hijo, la misma vino para ayudar a aquellos trabajadores que están en negro cuyos empleadores no le pagan vacaciones, aguinaldo, antigüedad, etc, los cuales son la tercera parte del total de trabajadores del país, es decir unos 2 millones de laburantes.  Sin embargo Clarín y la derecha neoliberal no te dicen que critiques a los petroleros que ganan $ 60 mil pesos mensuales gracias a los recursos de todos los argentinos, ni tampoco te dicen que critiques a los jueces que ganan $ 80 mil pesos y sin pagar ganancias, nooo, ellos te dicen que odies a los trabajadores que perciben apenas unos $ 640 mensuales por hijo. No les basta con que no cobren aguinaldo, vacaciones ni reciban aportes; tampoco quieren que cobren una asignación para sus hijos. ¿Y cómo logran que les creas? Pues acusándolos de vagos y delincuentes, que de seguro deben haber cientos y hasta miles de personas que se aprovechan de las deficiencias del sistema para percibir una asignación, pero no corresponde que por esos miles de aprovechados tengamos que acusar de vagos y delincuentes a 2 millones de trabajadores que lo único que hacen es ser víctimas del trabajo en negro.
También criticás los planes sociales sin detenerte a analizar a las personas que los perciben. No hay duda que existen punteros políticos inescrupulosos que sacan ventaja de todo esto, pero la mayoría de beneficiarios son gente grande y sin estudios que no conseguirían trabajo en ninguna parte, y vos sabés bien que es así, hoy en día te piden secundario completo hasta para barrer la vereda de una verdulería. Seguro refutás pidiendo que con el dinero de los planes se cree trabajo genuino, como si eso fuera tan fácil y rápido de implementar. Si conocés la fórmula para hacerlo, entonces compartila, el mundo entero la necesita.
Desde el 2008 que vienen anunciando Apocalipsis tras Apocalipsis, catástrofe tras catástrofe, y ya estamos en el 2015 y todo sigue en pie. Te ocultan lo que sucede en el mundo para que creas que sólo en Argentina hay problemas, y obvio, también te lo creés. Te hacen creer que todo es culpa del gobierno, cuando en realidad hay responsabilidades que nos corresponden a nosotros como sociedad. Los valores, la moral y la ética están cambiando a pasos agigantados. Si hoy en día tu hija de 14 años queda embarazada o tu hijo desde la primaria ya comienza a apropiarse de lo ajeno, de seguro la culpan a Cristina, cuando en realidad los que están fallando son los propios padres.
Yo sé que el odio que sentís por este gobierno no es natural, porque en la hiperinflación de los 80’, cuando los precios aumentaban dos o tres veces en un mismo día, nunca te vi así, ni en los 90’ cuando estuviste meses sin trabajar, tampoco reaccionaste así, ni con De la Rua cuando cambiabas cosas de tu casa en el trueque para poder comer, tampoco tenías esa violencia en los ojos como ahora. Sin embargo, en estos últimos años has logrado conseguir lo que a tus viejos le llevó toda una vida hacerlo, y aún así tu manifestación de odio por este gobierno y por todos los que lo apoyan es totalmente fuera de sí. Es evidente que estás influenciado por toda la fuerza mediática de Clarín. Imaginate el poder de persuasión que tienen, que de los dos periodistas (Lanata y Victor Hugo) que en el 2000 criticaban a Clarín, te han convencido para que creas que el que se vendió fue Victor Hugo. Fijate cuán hábil son que hasta te han hecho creer que debés reclamar justicia y seguridad al gobierno cuando en realidad los mayores responsables son los jueces y fiscales que no dependen del gobierno de turno, sino del tercer poder independiente de la república, que es el judicial. Los gobiernos cambian, pero ellos siguen quedando. Te pregunto ¿Alguna vez se te ocurrió hacer una marcha de reclamo por justicia a tribunales? Seguro que no, pero la realidad es que allí es donde deberían ir dirigidos todos los reclamos. La policía hoy en día detiene un delincuente y un juez lo libera al otro día, esa es la realidad que te ocultan, un juez es amo y señor en este país, hasta tienen la potestad de frenar con cautelares leyes votadas en el congreso, mirá si no tienen poder!! Pero seguramente eso no lo ves, y no es culpa tuya, culturalmente somos una sociedad que le da mucha credibilidad a lo que ve por televisión sin cuestionar nada de lo que escuchamos. Para la desinformación no hay discriminación de clases sociales ni culturales, es común escuchar a un médico o ingeniero indignarse por algo que anunció Lanata en la radio, sin saber que a las horas será totalmente desmentido por otro medio.
Todo esto es la prueba del poder que tiene Clarín, tiene la capacidad de afectar los pensamientos de todos los argentinos, porque detrás de ese diario tienen más de 300 medios que repiten su línea editorial. En cuestión de días pueden influenciar a inversores, generar corridas bancarias y por supuesto, hacer que votes a alguien que tiene una ideología totalmente diferente a la tuya. Ahora te están convenciendo para que votes a Macri, a alguien que le dieron la ciudad mas rica del país con la caja histórica mas grande, pero que la terminó endeudando en dólares, la hizo caer en déficit y triplicó los impuestos. Y de que está procesado por la justicia no te dicen nada, total es apenas un detalle. ¿Votarías a Macri si Clarín y sus medios publicaran todos los días y a cada rato que Macri está procesado, que dejó la ciudad endeudada, que es la ciudad del país que más aumentó los impuestos y que sólo gestiona para la zona norte de la ciudad? Supongo que no, y es por eso que te lo ocultan. Te dicen que con Macri van a llover las inversiones, pero no te dicen que va ser a costa de reducción de impuestos para los inversores y reducción de salarios para los trabajadores, tal cual como en los 90’. Y a los adolescentes, ni hablar de cómo los envuelven, en medio día con tres publicaciones que viralicen en facebook ya los convierten en unos fervorosos Anti K.
En todos los ámbitos hay personas ventajeras, deshonestas o vagas; lo ves en los colegios, en tu trabajo, en los comercios, en las empresas, en todos lados. Por eso, yo no defiendo personas, sino un modelo de gobierno que con sus falencias e imperfecciones, es mejor que lo que nos ofrecen los medios y sus candidatos.
Amigo, creo que ya es hora de dejar de ser indiferentes, de madurar, de razonar y pensar por nuestra cuenta, es hora de que un monopolio mediático deje de decirte lo que debés opinar cada día de tu vida. Está bien reclamar al gobierno por todo lo que falta, pero es hora de reconocer todo lo que han hecho, de lo contrario volveremos a ser gobernados por títeres manejados por los grupos financieros y mediáticos dominantes, que lo único que quieren es empobrecer al pueblo y enriquecerse ellos mismos.
Un abrazo.

27 oct. 2015

Reflexión 2.0




A la gente le molesta que los pobres sean tenidos mínimamente en cuenta. A la gente le molesta que la AUH y otras asignaciones existan, porque su existencia les recuerda que TAMBIÉN existen ellos: los marginados, los excluidos, los que no tienen trabajo. Les molesta tanto, pero tanto, que crearon toda una historia de mujeres que se embarazan por ochocientos pesos, gente que no desea trabajar para cobrar la asignación... Se olvidaron que atrás de un marginado, atrás de quien recibe la asignación que sea, hay una persona. Una persona que tiene los mismos valores que ellos, que sufre, siente y llora por las mismas cosas. Que el hambre y el dolor de no tener un trabajo digno les carcome el alma. Que sí, muchos se evaden de sus propios sentimientos, y recurren al ilícito... nada que ellos, los ricos, los clase media, "los que se rompen el lomo laburando para que de sus impuestos salga plata para esas lacras", no hagan ¡Y no me digan que no!.
A la gente le molesta ver que existen y saber que ellos también podrían estar en ese lugar. No quieren apoyar una ayuda económica nacional, por el hecho de que ellos no quieren ser jamás acreedores de la misma, prefieren seguir teniendo sus trabajos, sus casas propias o alquiladas y su salario mensual asegurado... ¡Y sí muchachos! ¿A quién no le gustaría? Pero no seamos necios, que la estigmatización hacia quien cobra un plan no nos da categoría a nosotros; y si seguimos desubjetivizando a quienes representan todos nuestros miedos, por el mismo hecho de encontrarse fuera de la categoría de persona, como ustedes marcan, se van a convertir realmente en esos miedos... Y aquí ni el gobierno oficialista, ni el pro, ni la izquierda actúa. La violencia es primaria en el hombre, y si al hombre le sacamos su parte humana, lo que queda es instinto. No llores después, cuando el instinto del marginado, se lleva tus bienes de consumo capitalista. A ellos les duele la moral, a vos el bolsillo.

22 oct. 2015


"Ocúpese de sus conflictos privados
y personales y estará reduciendo
en una millonésima de millonésima
el conflicto mundial..."

19 oct. 2015

Psicoanálisis en tiempos modernos

Las sociedades son cada vez más desiguales en sus oportunidades no pudiendo negar las diferencias entre el primer y tercer mundo. Y, cada vez más sobre-igualadoras en las demandas que imponen: la globalización impone la igualación obligatoria que actúa en contra de toda diversidad y promueve la cultura del consumo. Las sociedades cuentan en tanto que mercado y la ética imperante es el utilitarismo, en donde el éxito es la eficacia y el rendimiento.
En la actualidad, lo que induce a hablar de “posmodernidad” o “segunda modernidad” es articular un cambio radical en la cohabitación humana y en las condiciones sociales marcadas por políticas que se esfuerzan por cambiar la dimensión del tiempo y del espacio. El poder puede moverse con la velocidad de la señal electrónica y el tiempo requerido para el movimiento se ha reducido a la instanteneidad. El poder es extraterritorial, lo que confiere a los poseedores de poder una oportunidad sin precedentes: la prescindencia de la cohabitación humana. Thomas Mathiesen considera que, en la actualidad, la obediencia al estándar aparece bajo el disfraz de la libre voluntad. Esto implica un cambio: de la coerción a la seducción, de la tiranía del amo presente que obliga a trabajar, a la seducción del capitalista multinacional que ofrece su imagen sonriente junto al producto que promociona para la compra-venta.
Voy al shopping” es una frase que se escucha en diversos lugares, pero: ¿el sujeto que la dice, dónde está? Poco importa, pues lo importante es que allí está todo, y, el que camina por el mega-centro comercial (templo del consumo) pertenece a la aldea global. Las personas se convierten en gente que rebasa anónimamente atrapada por las imágenes que excitan hasta la saturación y son promesa de saciedad. Creando una forma de repartición de mercancías, se construye el individuo “lleno de lo light”, que no habla una legua regional, sino una lengua universal –las marcas internacionales-, intentando disimular la “Babel” en donde se alimenta. El consumismo actual no tiene como objetivo la gratificación de algún deseo subjetivo, sino la producción del “individuo de la posesión”. “Para la sociedad capitalista avanzada, comprometida con la continua expansión de su producción, ése es un marco psicológico restrictivo, que en última instancia crea una ‘economía psíquica’ muy diferente. La voluntad de posesión reemplaza al deseo. La dependencia a los objetos se extrema bajo la creencia de poseer la libertad de estar al alcance de ellos, para hacer de su vida una obra, - no de arte - según un modelo que quiere imponer una identidad de contrabando. Los compradores-consumidores pueden encontrar el consuelo de tener la impresión de pertenecer a alguna comunidad en donde la ausencia de diferencia y el sentimiento de ‘todos somos iguales’ causan su atractivo. La trampa es que el sentimiento de identidad común es una falsificación de la experiencia: “los que han ideado y supervisan los templos del consumo son, de hecho, maestros en el engaño y artistas embaucadores”.
Lucha en ejercicio de la libertad. Pero, es tiempo de preguntarnos respecto de esa libertad, pues quizás lo que se experimenta en su nombre ni siquiera lo contemple. Zygmunt Bauman considera que en la “modernidad líquida” los hombres “viviendo en la esclavitud, se sienten libres y por lo tanto no experimenten ninguna necesidad de liberarse”. En este marco cumplen su función el uso de anfetaminas o anabólicos, el tatuaje, el piercing, los deportes de alto riesgo, las drogas y sus diferentes usos, las competencias de bebedores de alcohol, entre una innumerable serie de costumbres adolescentes. Lo descripto muestra la cara nefasta del capitalismo en donde el capitalista es anónimo y el sujeto resulta licuado. El anonimato del capitalismo se generó a través de un truco: “no abolió las autoridades creadoras de la ley, ni las hizo innecesarias. Simplemente dio existencia y permitió que coexistan una cantidad tan numerosa de autoridades que ninguna de ellas puede conservar su potestad. Cuando las autoridades son muchas tienden a cancelarse entre sí. Una autoridad en potencia se convierte en autoridad por cortesía de quien la elige. Las autoridades ya no mandan, sino que intentan congraciarse con los electo-res”, lo que construye como consecuencia es el desmantelamiento de las redes normativas.
Vivimos en una sociedad en donde la autoridad paterna está francamente decaída, devaluada, en donde la función de regulación de leyes de convivencia familiar y social está debilitada, lo cual no es sin consecuencias. El joven –y se tiende a eternizar la juventud- vive bajo la ley de “traspasar sus límites” y lo real del goce pulsional alcanza sus figuras más horrorosas en ruinosos “modos de vida” y de muerte.
Se ha generado una sociedad tendiente a la adición y a la adicción, en donde lo que se consume debe llegar al exceso de la máxima satisfacción. Se impone la ley del “safis-facere”, en donde un pretensioso “demasiado hacer” es “hacer en demasía”. Su consecuencia está a la vista: “no tengo tiempo”, frase de letal elegancia con la cual la gente se pronuncia respecto de lo que llama “su vida”. Cabe preguntar: ¿es vida?, ¿de quién?, ¿quién tiene la titularidad de esto que llamamos “mi vida”?. Existe una lógica aditiva, la lógica del uno más, de un poco más, en una serie con tendencia al infinito. En El psicoanálisis y la odisea hemos referido ejemplos: los envases de gaseosas que de pequeñas botellitas se convierten en botellones de dos litros; los modos de la cultura alcohólica en donde beber bien es beber hasta la descompostura; los restaurantes “tenedor libre”, en donde se puede comer de todo y mucho al mismo precio, y en donde comer bien se convierte en comer mucho. No hay alteridad ni diferencias. Y, entonces, cada uno en tanto que cualquiera puede en un instante fugaz convertirse en paracaidista, y ser el gran triunfador que practica deportes de alto riesgo -¿Hay entusiasmo por el riesgo, por lo que traspasa los límites?-.
La virtud normativa de la prudencia está en desuso, también otras. Es el mundo del “todo-listo”, del “siempre-listo”, y el que no puede tiene una solución al alcance de la mano: químicos para dormir, despertar, tener fuerza, divertirse, no comer, no dormir, no parar. Así las asociaciones entre fármacos y drogas están en el orden del día. No importa aquello que entra en la cuenta, el asunto es que sume. La saturación lleva a querer “tener todo” o bien a “tener nada”, en donde juegan sus lugares bulimia y anorexia, ya no solamente como patologías alimenticias, sino como modos de encarar la vida. La privacidad de un dormitorio es reemplazada por los “chat-shows” en donde la máxima intimidad pasa a ser objeto de consumo público. Y el consumo implica trabajo, negocio - nec-otium -. Nada se pierde, todo es aprovechable en la producción a través del trabajo. Como psicoanalistas sabemos que el trabajo del inconsciente, cuyo principio es el goce del trabajo de la pulsión de muerte-, es aliado inseparable del trabajo del sueño, cuyo objetivo es seguir durmiendo.
...
 
A.M. Imbriano