22 may. 2015


No necesito ser la mujer de tus sueños, ni la que define tu diccionario creado por personas que no me conocen. No necesito ser la madre de tus hijos, ni la encargada de que tu casa brille por las mañanas. No necesito que me digas cuántas como yo podemos cubrir puestos como el tuyo, ni que me digas si mi capacidad de manejar es proporcional a la de lavar los platos. Soy capaz de decidir sobre todo lo que me incumbe, y hacer con mi libertad lo que me de la gana. No necesito más que lo que tengo, y tu opinión no me hace falta.


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