20 ago. 2011



Están los que llevan amuletos, los que hacen promesas, los que imploran mirando al cielo, los que creen en supersticiones y los que siguen corriendo cuando les tiemblan las piernas, los que siguen jugando cuando se les acaba el aire, los que siguen luchando cuando todo parece perdido convencidos de que la vida misma es un desafío y sabiendo que lo que nunca desaparecerá será la satisfacción de haberlo logrado. En sus cuerpos hay la misma cantidad de músculos, en sus venas corre la misma sangre, lo que hoy los hace diferentes a cada uno es su espíritu, la determinación de alcanzar la cima. Una cima a la que no se llega superando a los demás sino a uno mismo.

1 comentario:

luna negra dijo...

Hola! me quitaste de amiga en el facebook, te volví a agregar por si habia sido un error pero no me contestaste...
Pasa algo?
Por lo q veo todo te va muy bien, me alegro! :) 1 besazo