15 nov. 2012

¿Como anular a una persona?

El peor daño que se le hace a una persona es darle todo. Quién quiera anular a otro solo tiene que evitarle el esfuerzo, impedirle que trabaje, que proponga, que se enfrente a los problema (o posibilidades) de cada día, que tenga que resolver dificultades.
Regálele todo: la comida, la diversión y todo lo que pida. Así le evita usar todas las potencialidades que tiene, sacar recursos que desconocía y desplegar su creatividad. Quién vive de lo regalado se anula como persona, se vuelve perezosa, anquilosada y como un estanque de agua que por inactividad pudre le contenido.
Aquellos sistemas que por "amor" o demagogia sistemáticamente le regalan todo a la gente, la vuelven la más pobre entre las pobres. Es una de las caras de la miseria humana: carecer de iniciativa, desaprovechar talentos, potencialidades y capacidades con que están dotados casi todos los seres humanos.
Quién ha recibido todo regalado se transforma en un indigente, porque asume la posición de víctima que solo se queja. Cree que los demás tienen la obligación de ponerlo todo en las manos, y considera una desgracia desarrollarse en un trabajo digno.
Es muy difícil que quien ha recibido todo regalado, algún día quiera convertirse en alguien útil para si mismo. Le parece que todos a su alrededor son responsables de hacerle vivir bien, y cuando esa "ayuda" no llega, culpa a los demás de su "desgracia" (no por anularlo como persona, sino por no volverle a regalar). Sólo los sistemas más despóticos impiden que los seres humanos desarrollen toda su potencialidad para vivir. Creen estar haciendo bonito, pero en definitiva están empleando un arma para anular personas. (No quiere decir que la caridad de una ayuda temporal no sea necesaria en momentos especiales.)

13 nov. 2012

GRIS

A veces pasa que no encontras un estado. Te preocupa otra persona, y no logras contacto. Querés transmitirle color, un arcoiris y un sol, y solo sos un crayón gris que quedó en el fondo de la cajita de lapices porque nadie lo quiso usar. Tenes un nudito que sube y que baja por la garganta, tenés los ojos que te arden un poquito, y tenes la boca más quieta que una estatua. Estas como perdida, como en el aire, no pensás, no llorás, no sentís. Querés ponerle un poquito de onda, pero tampoco te sale, querés sentarte a estudiar, pero no movés un dedo, querés planificar como van a ser los finales, cual primero, cual después, pero no logra entrar toda esa información en tu cabeza. Mirás un alfajor que te encanta  que te espera en la punta de la mesa, como tu postre/cena; pero tampoco. Si tu boca no se mueve para hablar, para sonreir, tampoco se va a mover esta noche para masticar. Hacía mucho que no sentías este vacío alrededor tuyo. Porque no está adentro, ni siquiera eso. Mirás fotos viejas, actuales, facebooks ajenos, y lo mismo seguís en el aire. Pensás que ya es tarde, que tendrías que dormir. Pero no, nada. Seguís sentada en la mesa al frente de la compu. No está mal, no está bien, no estás. Como ese crayón gris, que de repente lo sacaron de la cajita, pero dibujaron un nubarrón con cara de enojado; como ese crayón te sentís. Pero no importa, ya va a pasar, no todos los días pueden ser coloridos, no todos los días van a tener risas y alegrías. Hoy te tocó ser la nube, mañana capaz seas un poco de cielo, y pasado posiblemente seas el sol. Pero acá seguís, y decidiste escribir esto, sin motivos, sin ganas, y sin inspiración, pero algo de tanto gris, algo salió.