22 feb. 2015




“Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos,
nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo que creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.”

Gioconda Belli

17 feb. 2015

CINCUENTA SOMBRAS DE VIOLENCIA

El domingo fuimos al cine con la idea de ver Búsqueda Implacable 3. Agotadas las entradas y con todas las ganas de acomodarnos en los sillones del cine, decidimos ver las famosas 50 Sombras de Grey. Conflictiva la decisión porque estaba muy decidida a no participar del comercio sexual femenino que implica la historia, pero al fin y al cabo, no puedo opinar sin conocer. Así que me decidí a verla para confirmar o refutar mis ideas...

Me dio asco el trasfondo de la película. Me dio asco el fanatismo de muchísimas mujeres por el personaje de la historia. 
Si seguimos la lógica de estas mujeres debemos entender que: si viene un chabón millonario, con buen físico y carilindo y les propone hacerlas sus esclavas, que no puedan ver ni estar con otras personas - ni siquiera sus familiares -, que deben tener sexo sádico y sumiso cuando ÉL quiera y a lo sumo como recompensa les daría una noche de salida al cine o a cenar... estas tipas felices. Cumpliendo el sueño de la mujer promedio de la última década, tener un hombre violento y agresivo a su lado, al precio que sea. Estamos hablando de una de las peores formas de cosificación del sexo femenino. Utilidad sexual en exclusiva. 
Detras de una falsa idea de salud, porque pretende que su 'sumisa' se alimente bien, haga ejercicio y no pase necesidades, se esconde el esclavismo en su mayor exponente de mujer reducida a función de obediencia y pasividad. El mayor goce de la historia, es que este personaje multimillonario, que le regala productos tecnológicos para convencerla de su propuesta, la tenga atada a una cama, vendada de ojos, sirviendo puramente al fin masculino e imponiendo en la mujer el mismo placer que él obtiene por tener una estructura psíquica sádica. Se normaliza y glorifica una patología mental. Se le quita importancia a una segunda historia de abuso infantil y violencia de género (de una mujer hacia un hombre), para retratar lo glamoroso del sadomasoquismo en una vírgen, inexperta, amante del romanticismo que inocentemente espera el amor de su vida (otra historia de machismo que cabría en un segundo análisis).
El romance que se propone está lejos de las flores y bombones, explícitamente cuando le dice que él no duerme con nadie ni se deja acariciar. El amor se expresa con lujos económicos, propios de una sociedad capitalista y consumista. Amor propio de la era moderna, que se basa en tener lo que quiero cuando quiero y como quiero, sin importa que la otra persona quiere diferente y siente diferente. Se pretende que el sexo femenino se amolde y adapte a la voluntad del hombre. Ah, eso sí, en toda la película se deja en claro que esto sucede siempre con el consentimiento de la chica. Por medio de un contrato escrito y firmado. Si eso no es cosificación y supremacia masculina, díganme qué lo es.

En definitiva. Si una mujer va a ver esta película y no se siente mínimamente molesta, enojada, alterada, o maltratada por el autor... Es porque desde que se han llevado adelante las primeras luchas en busca de la igualdad, no se ha logrado transmitir el peso real de estos logros y lo importante de su consecución. Si una mujer hoy se identifica con Anastasia de la película, y no con alguna Anastasia de la revolución femenina; es porque las miles de mujeres que han muerto para que ella hoy pueda ser una más de la masa globalizada, lo han echo en vano y faltan, lamentablemente, muchas más por fallecer en la búsqueda del respeto y la real igualdad. 
Si no te querés respetar a vos misma, si no buscas tu valoración externa ni interna, no lo hagas, no se puede obligar a nadie a quererse. Pero valoremos a quienes si lo han buscado y a su causa encontraron tortura y muerte. En reconocimiento a todas aquellas, hagámosnos respetar, rechacemos estos modelos que nos imponen, critiquemos el machismo, neguemos estos prototipos de amor moderno en versión sadismo 2.0. No repitamos y consumamos lo que nos están dando de comer por medio de todos los medios tecnológicos. Hay que animarse a crear un pensamiento propio, justificado y cimentado en nuestra historia. Ya han sido muchos años de la mujer Barbie ¿Cuándo va a ser el turno de las mujeres reales?

"Cuando diversas organizaciones no gubernamentales trabajan por reivindicar los derechos de las mujeres, la trata y la violencia de género, este filme atrasa en su concepto a siglos pasados. Bien me decía un amigo: 'Nada más machista que una buena mujer'."

16 feb. 2015

"Hay criminales que proclaman tan campantes 'la maté porque era mía', así no más, como si fuera cosa de sentido común y justo de toda justicia y derecho de propiedad privada, que hace al hombre dueño de la mujer.
Pero ninguno, ninguno, ni el más macho de los supermachos tiene la valentía de confesar 'la maté por miedo', porque al fin y al cabo el miedo de la mujer a la violencia del hombres es el espejo del miedo del hombre a la mujer sin miedo"
 
 
 
Perdí un mundo el otro día.
¿Alguien lo vio por ahí?
Se distingue por una fila de estrellas
anudada a su frente.



Un hombre rico podría no verlo.
Pero para mi ojo frugal
tiene más valor que mil ducados.
¡Oh, encuéntrelo por mí!
 

7 feb. 2015



Quiero darte un beso,
perder contigo mi tiempo...
Guardar tus secretos,
cuidar tus momentos.
Abrazarte,
esperarte,
adorarte...
Tenerte paciencia,
tu locura es mi ciencia!